
El comportamiento del sector se ubicó así por debajo de varias de las divisiones que registraron las mayores variaciones durante el mes. Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles encabezó el listado con un incremento del 2,8%, seguida por Educación, con 2,5%.
A continuación se ubicaron Bienes y servicios varios y Salud, ambas con un 2,4%, mientras que Comunicación avanzó 2,3% y Bebidas alcohólicas y tabaco, 2,1%. Restaurantes y hoteles, con su 1,8%, quedó apenas por encima tanto de la inflación general como de Alimentos y bebidas no alcohólicas, que registró una variación del 1,7%. Por debajo aparecieron Transporte, con 1,5%, y Equipamiento y mantenimiento del hogar, con 1,4%.
En el extremo inferior, Recreación y cultura no registró variación respecto de julio, mientras que Prendas de vestir y calzado presentó una baja del 0,6%.
RESTAURANTES Y HOTELES: DIFERENCIAS ENTRE LAS REGIONES
Aunque a nivel nacional Restaurantes y hoteles se movió prácticamente al mismo ritmo que el IPC general, el comportamiento mostró diferencias al analizar cada región del país. El Noreste (NEA) registró el mayor incremento de la división durante agosto, con una suba del 3,1%, considerablemente superior al 1,8% que marcó el nivel general de precios en esa región.
También por encima del promedio nacional del sector se ubicó el Noroeste (NOA), donde Restaurantes y hoteles aumentó 2,7%, frente a una inflación general regional del 1,8%. En la Patagonia, la división mostró una variación del 2,2%, mientras que el nivel general regional fue del 1,8%. Por su parte, en el Gran Buenos Aires (GBA) los establecimientos gastronómicos y hoteleros registraron un incremento del 2,0%, frente al 1,6% general de la región.
La dinámica fue diferente en las otras dos zonas. En la región Pampeana, Restaurantes y hoteles aumentó 1,4%, por debajo del 1,6% registrado por el IPC regional. Cuyo presentó la menor variación del sector, con una suba del 1,0%.
