
Un ejemplo de esto sería el Servicio de Parques Nacionales, del cual dependen 433 sitios turísticos, entre ellos el Cañón. Anteriormente, en el cierre de 2013 se cancelaron más de 8 millones de visitas, y en 2019 varios parques permanecieron abiertos, aunque con servicios limitados.
Sin embargo, pese al cierre, algunos estados han decidido intervenir para evitar pérdidas económicas. Utah, por ejemplo, mantendrá abiertos sus cinco parques nacionales —Arches, Bryce Canyon, Canyonlands, Capitol Reef y Zion— con menos personal y servicios reducidos, mientras que Colorado evalúa medidas similares.
Otro atractivo que pierde visitas durante la negociación serán los museos federales, incluyendo los 21 del Instituto Smithsonian en Washington D. C. y los dos de Nueva York; cuentan con fondos para operar hasta el 6 de octubre, pero un cierre prolongado podría obligarlos a suspender actividades.
Por ahora, las autoridades recomiendan a los turistas consultar fuentes oficiales como el sitio web para verificar el estado de las atracciones y planificar sus viajes con precaución.
