
La medida, aprobada por ordenanza a finales de 2025, entrará en vigencia en febrero y establece un cobro obligatorio para los visitantes que ingresen a las minas de piedras preciosas. Sin embargo, lo que el Ejecutivo local presenta como una herramienta de desarrollo, la Compañía Minera Wanda lo interpreta como una carga injustificada y ha anunciado que presentará un recurso de amparo para frenar su aplicación.
CUESTIONAMIENTOS DEL SECTOR PRIVADO
Desde la empresa minera aseguran que el reclamo no es contra la presión fiscal en sí, sino contra la falta de transparencia sobre la contraprestación que recibirá el sector. Leandro Zdanovicz, representante de la firma, señaló que intentos previos de aplicar tasas similares nunca se tradujeron en mejoras visibles. Entre las principales preocupaciones del sector empresario se encuentran el mal estado de los accesos, la falta de seguridad y el impacto negativo que este costo adicional —que puede llegar a los $100.000 para colectivos de gran porte— tendrá sobre las agencias y operadores turísticos que ya tienen paquetes cerrados.
EL ESQUEMA TARIFARIO: DEL PEATÓN A LOS GRANDES CONTINGENTES
El costo del nuevo gravamen se rige por un sistema de Unidades Fijas (UF), cuyo valor se actualiza según el precio del litro de nafta premium (Infinia) en la provincia. Con una referencia actual de aproximadamente $2.000 por unidad, el esquema de pagos se segmenta de forma progresiva de acuerdo al tipo de transporte en el que arriben los visitantes:
* Movilidad individual: Quienes lleguen a pie o en bicicleta abonarán media unidad (aprox. $1.000), mientras que para las motocicletas la tasa será de $2.000.
* Vehículos particulares: Los automóviles y camionetas deberán pagar $5.000 (2,5 UF), elevándose a $6.000 para casas rodantes o camiones.
* Transporte de pasajeros: Este segmento es el más afectado, con escalas que inician en los $20.000 para minibuses pequeños y ascienden hasta los $100.000 (50 UF) en el caso de colectivos de gran porte con capacidad para más de 50 personas.
