El rincón costero que combina paisajes y relax a pocos kilómetros de CABA
El rincón costero que combina paisajes y relax a pocos kilómetros de CABA
En plena Costa Atlántica, un destino de perfil bajo comenzó a ganar protagonismo entre quienes priorizan naturaleza, tranquilidad y experiencias al aire libre. Playas amplias, atardeceres sobre el mar, vegetación frondosa y el sonido constante de las aves componen un escenario que se repite como una postal difícil de olvidar, incluso fuera de la temporada estival.

Este refugio conserva una identidad marcada por lo familiar y lo auténtico, una característica cada vez más valorada por los viajeros que buscan escapar del ruido urbano sin alejarse demasiado de los grandes centros emisores. Su ritmo calmo, su entorno natural y su funcionamiento durante todo el año lo posicionan como una alternativa que gana terreno, especialmente en fines de semana largos y escapadas cortas.

Recién al internarse en el sur bonaerense aparece su nombre: Dunamar, el lugar elegido por Ernesto Gesell para pasar sus últimos años. Ubicado junto a Claromecó, este enclave costero mantiene el espíritu de los antiguos pueblos de playa, con una propuesta turística que combina naturaleza, actividades recreativas y conexión con el entorno.

QUÉ SE PUEDE HACER EN DUNAMAR

Entre sus principales atractivos se destacan las extensas dunas que bordean el mar, ideales para la práctica de sandboard, y el arroyo Claromecó, que permite realizar paseos en kayak y pesca deportiva en un entorno natural prácticamente intacto. A pesar de su perfil tranquilo, la zona cuenta con accesos que facilitan la conexión con balnearios cercanos, a través de un puente vehicular y una pasarela peatonal construidos en las últimas décadas.

La propuesta turística está fuertemente vinculada al disfrute al aire libre. Además del sandboard, el destino ofrece senderos forestados que atraviesan más de 740 hectáreas de bosque, ideales para trekking, caminatas y recorridos en bicicleta, permitiendo al visitante sumergirse en un paisaje de calma y naturaleza.

Durante el verano, las cascadas naturales del arroyo se transforman en puntos de encuentro para refrescarse, mientras que la pesca deportiva convoca tanto a aficionados como a visitantes experimentados. La combinación de mar, bosque y cursos de agua convierte a Dunamar en un destino versátil, apto para diferentes perfiles de viajeros.

La agenda se completa con propuestas culturales y tradicionales que refuerzan la identidad local. Eventos como “Semana Santa frente al mar” integran gastronomía, comercio y espectáculos artísticos, mientras que el tradicional Vía Crucis viviente, que se celebra en el cercano balneario de Orense, convoca a visitantes de toda la región. A estas experiencias se suma el turismo rural en localidades cercanas como Copetonas, Cascallares, San Mayol y San Francisco de Bellocq.

CÓMO LLEGAR A DUNAMAR

Para quienes planifican una visita desde la Ciudad de Buenos Aires, el acceso es simple. El recorrido se inicia por la Ruta Nacional 3 hasta Azul, continúa por la Ruta Provincial 85 hasta Tres Arroyos y finaliza por la Ruta Provincial 73 hasta Claromecó. Desde allí, cruzando el arroyo por el puente vehicular o la pasarela peatonal, se llega a Dunamar, un destino que combina cercanía, naturaleza y un encanto que se descubre de a poco.

By MAGAZINE TURISTICO DIGITAL

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