
Desde el Gobierno destacaron que la misión de Cabello será impulsar el desarrollo y la promoción del sistema turístico nacional, bajo la premisa de una Venezuela “abierta al mundo”. Sin embargo, el nombramiento ha reactivado el debate sobre el nepotismo y la falta de experticia técnica en cargos de alta responsabilidad.
“He decidido designar a la joven Daniella Cabello como nueva ministra del Poder Popular para el Turismo, quien asumirá desde ahora la responsabilidad de impulsar el desarrollo y la promoción del Sistema Turístico Nacional”, expresó Delcy Rodríguez, presidenta de Venezuela, a través de su cuenta de X.
UN PERFIL VINCULADO A LA PROMOCIÓN Y EL ESPECTÁCULO
Daniella Cabello es conocida principalmente por su faceta como cantante y productora musical. Aunque sus estudios en ciencias políticas quedaron inconclusos, su ascenso en la administración pública ha sido constante en los últimos años:
* Fundación Marca País: En marzo de 2023 fue nombrada presidenta de esta entidad, orientada a proyectar la imagen externa de Venezuela.
* Agencia de Promoción de Exportaciones: En septiembre de 2024, tras recibir sanciones por parte de Estados Unidos, fue designada al frente de este organismo creado por Nicolás Maduro para diversificar la economía.
* Antecedente familiar: Su madre, Marleny Contreras, ya había ocupado la titularidad del Ministerio de Turismo durante el mandato de Maduro, marcando un precedente directo en el núcleo familiar.
CRÍTICAS POR FALTA DE EXPERIENCIA Y SANCIONES INTERNACIONALES
Para diversos analistas y observadores internacionales, esta designación responde a un patrón de “cuotas políticas” para consolidar las lealtades internas. Se señala que se priorizan los lazos de consanguinidad por encima de la competencia profesional necesaria para reactivar un sector golpeado por la crisis económica.
Por otro lado, el nombramiento conlleva una carga diplomática compleja. En 2024, Estados Unidos sancionó a Cabello acusándola de socavar la democracia en su país. Este antecedente representa un desafío operativo para una ministra cuya función principal es, precisamente, vincular a Venezuela con los mercados turísticos globales.
LA EXMINISTRA CUBANA QUE DIRIGIÓ LA CARTERA
Leticia Gómez no es una figura improvisada en la estructura de poder regional; su trayectoria en Venezuela comenzó en 2001 bajo el padrinazgo de Manuel Marrero Cruz, actual primer ministro cubano y exjefe del grupo hotelero militar GAESA. Bajo esta tutela, Gómez escaló desde la administración de hoteles expropiados hasta alcanzar la presidencia de Venetur y, finalmente, la titularidad del Ministerio de Turismo.
Su ascenso es visto como la implementación del modelo cubano en territorio venezolano, donde tecnócratas alineados al sector militar utilizan la actividad turística como una herramienta estratégica para captar divisas y sostener la estructura política.
