
A nivel continental, Oceanía lidera el ranking mundial con un gasto promedio de US$1.879 por turista, impulsado por el alto costo de vida, las estancias prolongadas y una oferta orientada a experiencias premium, naturaleza y exclusividad. Le siguen Norteamérica (US$1.362) y Asia (US$1.132), mientras que Europa mantiene un gasto medio de US$1.064, sostenido por el turismo urbano y la facilidad de movilidad entre países.
En contraste, Sudamérica se posiciona como una de las regiones más accesibles, con un gasto promedio de US$882, y África registra US$696 por visitante.
En América Latina, los mayores niveles de gasto por turista se registran en Panamá (US$2.162) y Costa Rica (US$2.067), destinos que han apostado al ecoturismo de alta gama, la conectividad aérea, los cruceros y una infraestructura pensada para el viajero internacional de alto poder adquisitivo. Les siguen países como Perú, Belice y Ecuador, donde la combinación de naturaleza, cultura y servicios personalizados eleva el impacto económico por visitante.
Pese a su alto volumen de llegadas, México presenta un gasto medio de US$672 por turista, lo que responde a un modelo turístico diversificado que combina segmentos de lujo, turismo cultural y viajes de naturaleza y aventura. El país se apoya más en la frecuencia y el volumen del turismo norteamericano que en el gasto individual del viajero premium, lo que explica su posición frente a destinos orientados al alto valor.
Otros mercados relevantes de la región, como Argentina (US$457) y Chile (US$611), atraen viajeros interesados en naturaleza, montaña, Patagonia y enoturismo, con estadías más prolongadas pero un gasto diario más moderado. Colombia, en tanto, se ubica en una posición intermedia con US$1.299 por visitante, impulsada por el crecimiento del turismo cultural y urbano en destinos como Cartagena, Medellín y Bogotá, además de las rutas de naturaleza.
Mientras Sudamérica se caracteriza por su accesibilidad, el Caribe concentra varios de los destinos con mayor gasto por turista a nivel mundial, especialmente aquellos orientados al turismo vacacional y de lujo. A escala global, Luxemburgo encabeza el ranking absoluto con un gasto promedio de US$5.112 por visitante, seguido por Líbano, Santa Lucía, Bahamas y Australia, donde predominan los viajes exclusivos, las estancias cortas y los servicios de alto valor.
En Europa, España se destaca con un gasto medio de US$1.214, por encima del promedio continental, gracias a la combinación de turismo urbano, sol y playa, gastronomía y una sólida oferta cultural. En el extremo opuesto aparecen destinos con visitas muy breves y sin pernocta, como la Ciudad del Vaticano, donde el gasto promedio es mínimo, reflejando modelos turísticos de bajo impacto económico pero no necesariamente de menor riqueza experiencial.
