
Lo que en 2024 era un desgaste acelerado, en febrero de 2026 se ha transformado en una crisis estructural. Según el relevamiento técnico, el 57,26% de las rutas nacionales que atraviesan territorio pampeano se encuentran en condiciones deficientes o directamente intransitables. “El ahorro fiscal de hoy será un costo diez veces mayor mañana: la falta de bacheo obligará a reconstrucciones totales”, advierte el informe.
LOS PUNTOS MÁS CRÍTICOS
El mapa del abandono afecta a los principales conectores productivos y turísticos:
* Ruta Nacional Nº 35: la columna vertebral de la provincia (Santa Rosa hacia el norte) presenta deformaciones y baches profundos.
* Ruta Nacional Nº 5: el tramo Santa Rosa – Catriló, clave para el ingreso de turistas, proyecta una imagen de abandono y aumenta la peligrosidad vial.
* Acceso a Lihué Calel: las rutas 152 y 143 están en un estado extremo, convirtiendo la visita al principal parque nacional de la provincia en una “travesía riesgosa”.
* Zona del Colorado: las rutas 151, 154 y 232 muestran fisuras y baches que encarecen la logística y desalientan el desarrollo ribereño.
EL IMPACTO EN EL SECTOR PRIVADO
Para los hoteleros y gastronómicos, la situación es asfixiante. El mal estado de los caminos provoca:
1. Desvío de turistas: los viajeros eligen rutas alternativas para evitar roturas o accidentes.
2. Aislamiento: localidades fronterizas pierden conectividad comercial.
3. Sobrecarga provincial: el tránsito pesado se desvía a rutas provinciales, rompiendo caminos que no están diseñados para ese peso y trasladando el costo del mantenimiento al presupuesto pampeano.
UN LLAMADO A LA ACCIÓN INMEDIATA
Desde la AEHGLP (filial de FEHGRA) respaldaron el reclamo ante el Gobierno nacional, exigiendo la reactivación urgente de las partidas presupuestarias. Sostienen que la inversión en obra pública es nula desde el inicio de la gestión nacional, lo que está llevando a la provincia a un escenario de aislamiento sistémico.
