
El escenario muestra una estrategia clara: más frecuencias, aviones de mayor porte y una federalización de la conectividad que busca evitar la concentración exclusiva en Ezeiza y facilitar el acceso directo desde distintas provincias.
En la provincia de Buenos Aires, el Aeropuerto Internacional de Ezeiza concentra el mayor volumen de la expansión. American Airlines incrementará un 30 % su capacidad total respecto de 2025. En la ruta Buenos Aires/Nueva York (JFK), entre fines de marzo y octubre, operará con Boeing 777-300, aeronaves con capacidad para 304 pasajeros, lo que representa un salto significativo frente a la programación anterior.
En paralelo, la compañía llegará a operar hasta tres vuelos diarios entre Ezeiza y Miami, sumando frecuencias adicionales, y reforzará el corredor hacia Dallas Fort Worth con cuatro servicios semanales. Estos hubs no solo son claves por su vinculación directa con ciudades sede del Mundial, sino también por su rol estratégico como centros de distribución hacia múltiples destinos dentro de Estados Unidos.
Aerolíneas Argentinas, por su parte, también sostiene desde Ezeiza una operación robusta hacia Miami, alcanzando 20 vuelos semanales. Este volumen se integra dentro de una programación total que llegará a 29 frecuencias semanales hacia ese destino, marcando un incremento del 93 % en comparación con 2025.
Córdoba emerge como uno de los grandes protagonistas del esquema federal. Aerolíneas Argentinas operará dos vuelos semanales hacia Miami con escala técnica en Punta Cana, los lunes y miércoles, además de mantener dos servicios directos. La compañía confirmó que la ruta Córdoba/Miami continuará una vez finalizado el Mundial, lo que le otorga un carácter estructural a la expansión y no meramente estacional.
En Santa Fe, el Aeropuerto de Rosario sumará tres frecuencias semanales hacia Miami —martes, viernes y domingos— también operadas por Aerolíneas Argentinas con escala en Punta Cana. La medida evita el traslado previo a Buenos Aires y mejora la competitividad del interior en la carrera por captar pasajeros que viajarán al evento deportivo.
Tucumán también se integra al mapa internacional con dos vuelos semanales hacia Miami, los jueves y sábados. De este modo, el Norte argentino accede de manera directa a uno de los principales hubs de Norteamérica, fortaleciendo una lógica de conectividad más descentralizada.
El esquema se complementa con vuelos especiales hacia Dallas y Kansas vinculados a la primera fase del torneo y a la presencia de la Selección Argentina, reforzando el componente logístico que demandará el evento.
Por el lado de Delta Air Lines, la compañía mantiene su vuelo diario habitual (DL110) y, además, continúa hasta el 28 de marzo con tres vuelos semanales adicionales hacia Atlanta (DL278). Este incremento temporal de capacidad fortalece la oferta hacia su hub en Atlanta y amplía las alternativas de conexión hacia múltiples sedes mundialistas en Norteamérica.
Desde la perspectiva del trade, la ampliación de rutas y capacidad representa una oportunidad concreta. Más asientos disponibles, mayor frecuencia y operaciones desde el interior amplían el margen de acción para agencias y operadores que ya trabajan en paquetes, cupos y bloqueos anticipados.
