
CAMBIO DE MANOS: MUNICIPIOS VS. GRANDES INVERSORES
Uno de los movimientos más resonantes ocurrió en el cantón de los Grisones, donde los municipios de Flims, Laax y Falera adquirieron el dominio esquiable Weisse Arena por 94,5 millones de francos suizos. El objetivo fue evitar su traspaso a capital extranjero y preservar el control local sobre la planificación estratégica.
En paralelo, el gigante estadounidense Vail Resorts avanzó en los Alpes con la compra de centros como Crans-Montana y Andermatt-Sedrun, consolidando un modelo de integración vertical que combina remontes, hotelería y entretenimiento. Este proceso está modificando la estructura tradicional de gobernanza en varias regiones de montaña.
INVERSIÓN EN ALTURA: TECNOLOGÍA PARA GARANTIZAR NIEVE
Las estaciones ubicadas por encima de los 1.600 metros continúan apostando por infraestructura. Una pista necesita al menos 30 centímetros de nieve durante 100 días para resultar rentable. Para proyectar escenarios futuros, la industria utiliza Snow Compass, herramienta desarrollada por la Asociación Suiza de Teleféricos, Suiza Turismo, el Instituto para el Estudio de la Nieve y las Avalanchas, el ETH Zurich y MeteoSwiss.
El diagnóstico es claro: las temporadas serán más cortas en determinadas áreas. Por eso, destinos como Saas-Fee y el dominio Flims–Laax–Falera están modernizando remontes y telecabinas con inversiones millonarias para sostener competitividad.
INTEGRACIÓN REGIONAL: MÁS KILÓMETROS, MENOS RIESGO
Otra estrategia clave es la interconexión de dominios esquiables. El objetivo: ampliar la superficie disponible, optimizar costos y fortalecer el marketing conjunto. Entre los ejemplos más relevantes figuran Arosa-Lenzerheide y Les Portes du Soleil, esta última con posibilidad de esquiar entre Suiza y Francia.
La consolidación de Andermatt-Sedrun-Disentis respondió a esta lógica, sumando inversiones en producción y almacenamiento de nieve con la promesa de extender la temporada hasta siete meses.
DIVERSIFICACIÓN: MENOS DEPENDENCIA DEL ESQUÍ
Aunque el 62 % de la población suiza practica deportes de invierno, muchas estaciones de menor altitud avanzan hacia un modelo menos dependiente de la nieve. Ejemplos emblemáticos son Stockhornbahn, Monte Tamaro y Les Paccots, que redujeron o abandonaron la actividad de esquí para apostar por senderismo invernal, raquetas, wellness y turismo sostenible.
Además, el otoño gana protagonismo con campañas impulsadas por Suiza Turismo, apoyadas por figuras como Roger Federer y Halle Berry, promoviendo hiking, gastronomía y experiencias de naturaleza extendidas hasta noviembre.
CIERRE DE ESTACIONES: EL IMPACTO EN COTAS BAJAS
La contracara del proceso es contundente: 167 estaciones de esquí han cerrado en las últimas décadas, principalmente por debajo de la altitud crítica. Muchas infraestructuras permanecen abandonadas, con altos costos de desmantelamiento que recaen sobre comunidades locales.
El caso de Atzmännig, que intentó operar en “modo verano” durante el invierno por falta de nieve, evidencia que no todas las reconversiones resultan financieramente viables.
