Chile sufrió la ausencia del turista argentino durante el verano
Chile sufrió la ausencia del turista argentino durante el verano
Chile padeció la merma de turistas argentinos. Lo que durante décadas fue un ritual de verano —el flujo incesante de autos cruzando la Cordillera— parece haber entrado en una etapa de declive. El tradicional “aluvión” de turistas nacionales en las costas chilenas no se materializó este año, dejando un balance agridulce y una profunda preocupación en el sector privado del país trasandino.

La situación presenta una paradoja estadística. Recientemente, datos del Sernatur destacaron que Argentina fue líder en arribos, posicionándose como el mercado más influyente del 2025. Sin embargo, a pesar de estos números favorables en el registro de ingresos al país, la sensación en los destinos turísticos es muy distinta: la temporada de verano fue considerablemente menor a lo esperado.

Según admitieron referentes del sector, la ausencia masiva de argentinos en las playas y centros comerciales marcó un punto de inflexión negativo que el turismo interno chileno no logró compensar. La percepción de los gremios es unánime: sin el empuje del consumo argentino, la temporada perdió el brillo y el volumen de divisas de años anteriores.

EL FIN DEL “TURISMO DE COMPRAS”

El cambio en las condiciones cambiarias y los nuevos precios relativos en Argentina han desarticulado el “turismo de compras”, aquel fenómeno que solía desbordar tanto las playas de Viña del Mar como los centros comerciales de Santiago.

Jaime Guazzini, presidente de la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur), definió esta situación como una “normalización” forzada. Según el dirigente, el ajuste económico en Argentina desalentó los viajes masivos, impactando especialmente en la zona central y el norte chico, regiones que históricamente dependen de la cercanía con Mendoza.

RADIOGRAFÍA DE LA OCUPACIÓN: UN MAPA DESIGUAL

El impacto se refleja con claridad en los niveles de ocupación por regiones, donde solo el segmento de lujo logró escapar a la tendencia:

* Patagonia (85%): la única región que resistió con fuerza, gracias al turismo de alta gama proveniente de Europa y Estados Unidos.
* San Pedro de Atacama (72%): registró una leve baja interanual.
* Zona Central y Costa (65%): el área más afectada por la falta de argentinos.
* Santiago (52%): una cifra crítica que los empresarios atribuyen también a una creciente percepción de inseguridad.

MENOS GASTO Y UN “PLAN B” EN MARCHA

El golpe no solo se sintió en las camas vacías, sino en el consumo diario. Máximo Picallo, titular de la Asociación Chilena de Gastronomía (Achiga), reveló que destinos emblemáticos como Viña del Mar y La Serena registraron una baja sensible en la demanda de restaurantes. El turista argentino, históricamente un cliente de gasto fluido, fue reemplazado por un visitante local con un perfil mucho más austero.

Ante este escenario, el sector privado chileno ya activó un “Plan B” para intentar salvar los balances antes de que termine el semestre. La estrategia ahora se centra en atraer al turismo corporativo y de eventos, además de apostar a las vacaciones de marzo y abril.

Sin embargo, para los empresarios chilenos, la sentencia de este verano ya está escrita: aunque los papeles digan que Argentina lidera los arribos, en las cajas registradoras el motor del turismo trasandino funcionó a media máquina.

By MAGAZINE TURISTICO DIGITAL

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