
Un informe de la consultora Marta Poggi, especialista en innovación y tendencias, identificó estos cambios como señales que ya están en curso y que rediseñarán el juego competitivo del turismo a nivel global. Según el análisis que hizo Poggi, comprender estos movimientos abrirá espacios para innovar con intención y crecer con sustentabilidad.
1. BIENESTAR 360: VIAJES QUE DIVERTIRÁN Y CURARÁN
El bienestar dejará de ser un nicho de spas para convertirse en el eje central de la experiencia. Los hoteles se centrarán en el sueño profundo y los destinos ofrecerán “baños de bosque”. Los datos indican que para el 80% de los turistas, descansar la mente será la prioridad absoluta.
2. DESTINO MENOS CONOCIDO: EL NUEVO “COOL”
El deseo de escapar de la saturación redistribuirá el flujo hacia ciudades pequeñas y zonas rurales. Esta tendencia permitirá que destinos emergentes se posicionen globalmente con una hospitalidad más personalizada y auténtica.
3. “WHYCATIONS”: EL PROPÓSITO COMO MOTOR
La motivación del viaje cambiará: el turista no elegirá solo un lugar, sino el significado de su jornada. Viajará para aprender, sanar o alinearse con sus valores personales a través de voluntariados o sabáticos.
4. TURISMO GASTRONÓMICO: SABORES Y SABERES
La comida dejará de ser un detalle para ser el factor decisivo del destino. El viajero buscará entender el origen de los ingredientes y participará en experiencias farm to table (de la granja a la mesa) que fortalecerán las economías locales.
5. “PASSION TRAVEL”: HOBBIES QUE DICTARÁN EL RUMBO
Los intereses personales, como la música, el cine o los deportes, se transformarán en el principal motivo de elección. Esto generará estancias más largas y un gasto medio más elevado debido al fuerte compromiso emocional con la actividad.
6. TURISMO REGENERATIVO: DEJAR EL LUGAR MEJOR
El sector evolucionará desde la sostenibilidad hacia la regeneración. El objetivo no será solo “no dañar”, sino generar un impacto positivo neto en los ecosistemas y comunidades, donde el turista participará activamente en la revitalización del destino.
7. DEL “TOUCHSCREEN” AL “TOUCH SKIN”
Tras una década de hiperconectividad digital, emergerá un retorno al contacto humano y sensorial. Los viajeros buscarán interacciones reales, voz y presencia física en eventos, festivales y experiencias colectivas para combatir la soledad digital.
