
Aquel incremento del 2.5% en las visitas que se reportaba en 2018 parece hoy una cifra modesta. Según las proyecciones de la West Midlands Growth Company (WMGC) para este 2026, la región espera superar la barrera de los 150 millones de visitantes, impulsados por la fiebre que rodea al cierre cinematográfico de la saga de Thomas Shelby.
El concepto de “screen tourism” (turismo de pantalla) evolucionó: ya no se trata solo de visitar locaciones, sino de vivir experiencias inmersivas. Los turistas extranjeros, atraídos por la estética de la película, inyectarán este año un estimado de £25.5 millones a la economía local.
EL BLACK COUNTRY LIVING MUSEUM: EL EPICENTRO
El Black Country Living Museum en Dudley, consagrado definitivamente como el “hogar espiritual” de la banda, tuvo que ampliar sus horarios y rutas guiadas. Tras ser el set principal de las seis temporadas y de escenas clave del nuevo film, el museo se ha convertido en una parada obligatoria para los fans que buscan “el sabor de la vida de un Peaky Blinder” antes de entrar a las salas de cine.
UN AÑO DE CELEBRACIONES EN DIGBETH
El epicentro del fervor se sitúa en Digbeth, el barrio industrial de Birmingham donde la verdadera historia de las bandas comenzó en el siglo XIX. Coincidiendo con el estreno de la película, se ha anunciado un festival masivo que promete superar al de 2019 en magnitud.
“La serie puso a Birmingham en el mapa, pero la película la ha convertido en un destino de peregrinaje global”, señalan fuentes de turismo local. Ciudades como Wolverhampton, Coventry y Dudley también reportan ocupaciones hoteleras récord, confirmando que el legado de los Shelby es, hoy más que nunca, el motor de la región.
