
Aunque la cantidad de viajeros creció un 48,8% respecto al año anterior, este salto responde en gran medida a que el feriado contó con 4 días frente a los 3 de 2025. Los datos comparativos revelan una paradoja en el consumo: mientras que el gasto total nominal subió un 66,1% interanual, el gasto promedio diario por turista ($103.793) sufrió una caída real del 1,6% respecto al mismo feriado de 2025.
RENDIMIENTO CON ALTIBAJOS
Asimismo, al contrastar este periodo con el último feriado de Carnaval, la diferencia fue marcada: la cantidad de turistas cayó de 3.010.000 a poco más de un millón, y el impacto económico se redujo de $1.007.793 millones a los actuales $231.084 millones, evidenciando que el feriado de la Memoria movilizó apenas un cuarto del capital que generó febrero.
DIFERENTES REALIDADES EN TODO EL PAÍS
En términos regionales, la Costa Atlántica registró un movimiento moderado debido a un clima inestable, mientras que el Norte argentino captó un flujo constante gracias a la agenda cultural y los actos conmemorativos. Pese a la caída en el poder de compra, la estadía promedio mostró una leve mejora del 10% interanual, situándose en 2,2 noches frente a las 2,0 del año pasado, aunque todavía lejos de las 2,8 noches alcanzadas en 2023.
Desde la CAME explicaron que el carácter “no laborable” del lunes obligó a realizar escapadas rápidas de cercanía, con centros urbanos como Buenos Aires, Córdoba y Mendoza manteniendo niveles de circulación sostenidos en sus polos gastronómicos. Pese al contexto económico, sorprendió la presencia de turistas internacionales en destinos consolidados como Iguazú y Salta.
En lo que va de 2026, el acumulado turístico ya registra 4.022.000 viajeros con un gasto total de $1,2 billones, dejando un escenario de expectativas abiertas para el próximo receso de Semana Santa.
