
Dentro de este marco de innovación, el país avanza en la creación del Centro Integral de Economía Circular (CISEC) en Cancún, un proyecto que contempla una inversión de 100 millones de dólares. A través de la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA), el estado de Quintana Roo busca consolidar una planta de biogás a escala industrial antes de que concluya 2026, tras haber iniciado las investigaciones técnicas y de valorización entre 2022 y 2023.
Con esto, el desarrollo de tecnologías aplicadas a la economía circular permite tratar los desechos marinos y lodos residuales como materia prima para energías renovables. Este enfoque requiere la colaboración entre el sector público y la inversión privada para establecer infraestructuras capaces de transformar toneladas de biomasa en subproductos de valor comercial, como fertilizantes orgánicos y créditos de carbono.
CRONOGRAMA DE OBRA Y VIABILIDAD TÉCNICA
Óscar Rébora, titular de la SEMA, confirmó que, tras el éxito de una planta piloto, se trabaja con un grupo empresarial para finalizar los estudios de ingeniería y ambientales. Se prevé que el inicio de las obras del CISEC ocurra alrededor de septiembre de este año, una vez concluidas las actualizaciones necesarias. El centro operará como un núcleo de procesamiento que transformará tanto el sargazo como los lodos residuales en biogás y fertilizantes orgánicos.
FORTALECIMIENTO DE LA CAPACIDAD DE CONTENCIÓN
En paralelo al procesamiento industrial, las autoridades reforzaron las tareas de contención en el mar para evitar el arribo masivo de la biomasa a la costa. Mediante una colaboración con la Secretaría de Marina (Semar), se adquirieron embarcaciones sargaceras adicionales, sumando un total de cuatro buques diseñados para operar en aguas poco profundas. Este despliegue técnico permite interceptar el material en el mar y optimizar la logística de suministro para la futura planta de biogás.
