
El director de Epidemiología y Salud Ambiental, Juan Petrina, explicó que la pareja afectada ingresó a Ushuaia el 29 de marzo y el crucero zarpó el 1.° de abril. “Los tiempos no son compatibles con un contagio producido en Tierra del Fuego. El inicio de los síntomas fue el 6 de abril y el período de incubación oscila entre dos y tres semanas; no dan los cálculos para sostener que la infección se haya producido aquí”, afirmó el funcionario.
DESMITIFICACIÓN DE VERSIONES Y ESTATUS SANITARIO SOBRE UN BROTE DE HANTAVIRUS EN USHUAIA
Desde el Infuetur salieron al cruce de versiones periodísticas que vinculaban el contagio con actividades turísticas en zonas de riesgo. “Descartamos que se brinden tours de avistaje de aves habilitados por este organismo que ingresen al relleno sanitario de Ushuaia”, sentenciaron desde el instituto, desmintiendo los rumores que circulaban en medios internacionales.
Puntos clave que sostienen el estatus sanitario:
* Historial invicto: Tierra del Fuego no registra casos de hantavirus desde que se inició el sistema de notificación obligatoria en 1996.
* Región protegida: La provincia vecina de Santa Cruz no registra casos hace más de 7 años.
* Barrera natural: El carácter insular de la provincia dificulta el ingreso de especies reservorio del virus.
INVESTIGACIÓN EN CURSO
Aunque el buque partió de la capital fueguina, Petrina calificó la situación como “azarosa” y vinculada a los trayectos previos de los pasajeros, quienes visitaron zonas endémicas de la cepa Andes en otros puntos de Argentina y Chile durante los meses anteriores a su arribo al puerto local.
“Incluso si los controles se hubieran realizado de manera perfecta, el desenlace hubiese sido el mismo, porque las personas ingresaron asintomáticas”, concluyó Petrina, remarcando que la investigación ahora es encabezada por el Ministerio de Salud de la Nación junto a organismos internacionales.
