
Suárez relató que, tras una reunión informativa con miembros de la concesionaria, la sensación en la entidad es de frustración por lo que consideran un “hecho consumado” desde febrero. El dirigente lamentó la falta de una comunicación efectiva que permitiera a los prestadores locales amortiguar el impacto de las obras en el momento de mayor afluencia de visitantes.
Las cámaras y asociaciones del sector mantuvieron una reunión con representantes de Aeropuertos Argentina para profundizar en los detalles técnicos de la obra. Del encuentro también participó Hernán Lombardi, ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad de Buenos Aires, en una mesa que buscó analizar las consecuencias para la actividad comercial y turística porteña durante el cierre.
“Nos pareció poco adecuada la manera en que se informó todo esto. Se podría haber consultado a las entidades e incluso a los gobiernos antes de tomar la decisión, porque afecta el corazón de la temporada alta de la Ciudad”, disparó Suárez.
UN IMPACTO TRANSVERSAL EN LA ACTIVIDAD
Para el presidente de la Ahrcc, el cierre no representa solo un problema logístico, sino que significa un golpe directo a la competitividad del destino en un bimestre clave para el turismo receptivo y los eventos internacionales. Según explicó, la derivación de vuelos a aeropuertos alternativos añade una carga de estrés y tiempo que desalienta al viajero. “Los trastornos de aeropuertos alternativos te alargan el viaje mínimo 6 horas. A un vuelo que viene de Europa, de 13 horas, tenés que agregarle 4 horas más. Eso va a desalentar muchísimo el viaje”, advirtió.
Suárez subrayó que el turismo es una industria de planificación y que un aviso con mayor antelación habría permitido reconfigurar la agenda de eventos de la Ciudad para no superponerlos con el cierre de la terminal. En ese sentido, fue enfático en la necesidad de ser escuchados: “Lo que faltó fue el diálogo. Queremos estar en la mesa de trabajo; con dos reuniones esto se solucionaba”.
INCERTIDUMBRE PARA EL CIERRE DEL AÑO
Al analizar el panorama para el último trimestre, el dirigente recordó que octubre y noviembre de 2025 fueron meses récord para la gastronomía y la hotelería porteña, impulsados por congresos, recitales y activaciones como “Corrientes de Noche”. Por ello, teme que la falta de coordinación empañe los resultados de este año.
“Esto nos obliga a reconfigurar sobre la marcha. El sector hotelero y gastronómico va a ser el más afectado. Octubre y noviembre del año pasado fueron meses buenísimos y esto, indudablemente, lo va a afectar”, concluyó. Desde la Ahrcc esperan que esta experiencia sirva como “lección a futuro” para que las decisiones que afecten al destinatario final —el turista— sean consensuadas con los protagonistas que sostienen la actividad día a día.
