
El evento puso el foco en los destinos tradicionales de la cordillera, pero también en la expansión de productos turísticos ligados a la costa atlántica y las regiones de estepa y valle. De esta manera, la provincia busca posicionarse como uno de los destinos más completos de la Patagonia para el invierno 2026.
TURISMO EN RÍO NEGRO: UNA OFERTA INTEGRAL PARA EL INVIERNO
La presentación organizada por ATUR destacó la diversidad de escenarios y experiencias disponibles en las cuatro regiones turísticas de la provincia. Además de la fuerte presencia de la región andina, la propuesta incluyó espacios dedicados a la costa marítima, el turismo rural y las experiencias gastronómicas.
Durante el encuentro, Diego Piquin, director ejecutivo de ATUR, remarcó la importancia de fortalecer el vínculo con operadores y agencias de viajes de los principales mercados emisivos del país. Según explicó, el objetivo es que los profesionales conozcan de primera mano la variedad de productos turísticos disponibles para ampliar la oferta destinada a sus clientes. También subrayó que Río Negro reúne “las bellezas patagónicas en un mismo lugar”, gracias a la combinación de montaña, mar, estepa y valles productivos.
AVISTAJE DE FAUNA MARINA: LA APUESTA DIFERENCIAL DE LA COSTA
Uno de los segmentos con mayor protagonismo fue el turismo de naturaleza en el Golfo San Matías. Allí, la temporada de avistaje de fauna marina vuelve a posicionarse como uno de los grandes atractivos del Atlántico patagónico. La actividad se desarrolla principalmente en Las Grutas y el puerto de San Antonio Oeste, donde entre junio y octubre pueden observarse ballenas francas australes mediante excursiones embarcadas.
El avistaje embarcado es una experiencia turística sustentable que permite observar especies marinas en su hábitat natural bajo estrictos protocolos ambientales y de seguridad. Esta modalidad busca garantizar que la presencia humana no altere los ciclos biológicos de los animales.
La provincia también promocionó otros puntos clave para el turismo de naturaleza, como la Reserva Provincial Punta Bermeja, cerca de Viedma, donde habita una colonia permanente de más de 4.000 lobos marinos de un pelo. A pocos kilómetros, el Balneario El Cóndor alberga la colonia de loros barranqueros más grande del mundo, mientras que el Parque Nacional Islote Lobos se consolida como uno de los principales refugios de biodiversidad marina de la Patagonia.
REGIÓN ANDINA: NIEVE, GASTRONOMÍA Y NUEVAS EXPERIENCIAS
La cordillera continúa siendo el motor turístico invernal de la provincia. San Carlos de Bariloche lidera la temporada con su infraestructura hotelera, centros de esquí y una agenda cultural y gastronómica orientada al turismo nacional e internacional.
La nieve seguirá siendo el principal atractivo, con propuestas que incluyen esquí, snowboard, excursiones lacustres y paseos por bosques nevados.
Por su parte, El Bolsón reforzó su posicionamiento dentro de la Comarca Andina mediante una oferta vinculada al bienestar, la producción artesanal y la gastronomía regional. Allí, el centro de esquí Cerro Perito Moreno aparece como una alternativa en crecimiento gracias a la integración de pistas y hotelería dentro del complejo.
Con este tipo de acciones promocionales, Río Negro apunta a consolidar su presencia en mercados estratégicos de la Patagonia y captar viajeros interesados en experiencias vinculadas con naturaleza, sostenibilidad y turismo activo.
