El destino que se mete en el interés de los viajeros argentinos
El destino que se mete en el interés de los viajeros argentinos
Lo que hasta hace pocos años era considerado un destino de nicho comienza a consolidarse como una de las nuevas apuestas del mercado de cruceros para los viajeros argentinos. Alaska, históricamente asociada a pasajeros experimentados y segmentos de alto poder adquisitivo, atraviesa un proceso de expansión impulsado por la llegada de nuevas navieras, el aumento de capacidad y una creciente demanda de experiencias alejadas de los circuitos tradicionales.

El fenómeno responde a un cambio más profundo en las preferencias del consumidor. Frente a destinos clásicos como el Caribe, cada vez más pasajeros priorizan propuestas que combinen naturaleza, aventura y experiencias memorables, sin resignar el confort que caracteriza a la industria de cruceros. En ese escenario, los glaciares, fiordos y paisajes salvajes del extremo norte de América ganan protagonismo en las estrategias comerciales de las compañías y en las vidrieras de las agencias de viajes argentinas.

Con nuevas operaciones, barcos de última generación y productos diseñados para distintos perfiles de viajeros, Alaska se posiciona como uno de los destinos con mayor potencial de crecimiento dentro del segmento. Mensajero analizó esta tendencia junto a referentes de MSC Cruceros; y de Vanguard, representantes de Oceania Cruises, Regent Seven Seas Cruises y Norwegian Cruise Line en Argentina.

DEL CRECIMIENTO DE LA OFERTA A LA EXPANSIÓN DEL DESTINO

La expansión que Alaska viene registrando dentro de la industria global de cruceros encuentra su correlato en el mercado argentino. El aumento de la demanda y la incorporación de nuevos pasajeros impulsaron a las navieras a reforzar su presencia en la región, ya sea mediante el despliegue de más barcos o el posicionamiento de unidades de mayor capacidad.

Desde Vanguard, representantes en Argentina de Oceania Cruises, Regent Seven Seas Cruises y Norwegian Cruise Line, observan que este crecimiento acompaña una tendencia que se replica a nivel internacional.

“Alaska es un destino que crece en nuestros mercados. Este escenario va a la par de lo que está sucediendo dentro de la industria de los cruceros”, explicó Adrián Pavese, gerente de Ventas y Marketing de Vanguard, y encargado de Oceania y Regent en el país.

Según el ejecutivo, históricamente la ruta estuvo orientada principalmente al mercado norteamericano. Durante el verano boreal, pasajeros de Estados Unidos, Canadá y México suelen elegir entre el Caribe y Alaska para sus vacaciones, aprovechando una temporada relativamente corta que se extiende desde fines de junio hasta finales de agosto o principios de septiembre. “Son dos o tres meses. Y la verdad que la industria de los cruceros, que obviamente ha crecido en todo el mundo, particularmente en Alaska, en estos últimos dos años, ha tenido un incremento de oferta bastante importante”, sostuvo.

Ese incremento de la capacidad se refleja tanto en las compañías masivas como en las marcas premium y de lujo. Pavese destacó que Norwegian Cruise Line pasó de tener una presencia más limitada en la región a desplegar una mayor cantidad de barcos para responder a la demanda creciente.

En el caso de Oceania Cruises, la evolución también quedó plasmada en el tamaño de las embarcaciones asignadas al destino. La compañía operaba tradicionalmente con el Regata, de 600 pasajeros, pero durante las últimas tres temporadas posicionó al Riviera, que cuenta con capacidad para 1200 huéspedes. Para el mercado rioplatense, Oceania logró además una penetración destacada gracias a una propuesta que combina estándares elevados de servicio con una relación precio-calidad competitiva dentro del segmento premium.

Más allá del aumento de la oferta, Alaska parece encontrar su principal fortaleza en la transformación del perfil del pasajero. Lejos de competir directamente con los destinos tradicionales de sol y playa, la región se posiciona como una experiencia diferente para quienes ya realizaron uno o más cruceros y buscan explorar nuevos escenarios.

“Alaska siempre es un destino interesante. Históricamente tuvimos muchas consultas. Creo que es un punto turístico que se viene construyendo a lo largo del tiempo y que por ahí no es la primera opción de viaje cuando una familia o una pareja busca hacer un crucero”, afirmó Mariana Benseñor, gerenta de Ventas y Marketing de Vanguard para Norwegian Cruise Line.

La ejecutiva explicó que uno de los grandes atractivos del destino radica en la posibilidad de recorrer una geografía compleja sin enfrentar las dificultades logísticas que supone hacerlo por tierra. La combinación de vuelos regionales, ferris y traslados terrestres convierte al crucero en una herramienta ideal para conocer varios puntos de la región en un único viaje. “En un crucero de siete días saliendo de Seattle o Vancouver se puede hacer un ‘checklist’ increíble: ver glaciares, avistar ballenas según la época, observar osos, águilas calvas, andar en trineo de perros o comer salmón en entornos de pura naturaleza”, describió.

Desde el canal de distribución también detectan cambios. Las agencias argentinas comenzaron a impulsar el destino mediante salidas grupales de pequeña escala, una estrategia que ayuda a acercar el producto a pasajeros que buscan contención sin resignar independencia. “Se están animando a armar grupos pequeños de cinco o seis cabinas, bloqueando o no cupos aéreos, para mostrar algo diferente”, explicó.

“Funciona muy bien porque el pasajero se siente contenido en una salida grupal pero mantiene su libertad a bordo”, agregó. Aunque la temporada fuerte se concentra entre mediados de junio y mediados de agosto, Benseñor considera que Alaska está logrando romper definitivamente la barrera del nicho para transformarse en una opción cada vez más visible dentro del mercado de cruceros.

En ese contexto, Norwegian Cruise Line reforzó significativamente su operación regional con cinco barcos desplegados en la zona. Entre ellos se destacan el Norwegian Encore y el Norwegian Bliss, dos de las embarcaciones más modernas de la flota, equipadas con atracciones como pistas de karting a bordo. La estrategia responde principalmente al perfil de sus pasajeros, ya que cerca del 80 % de quienes navegan estas rutas son estadounidenses que eligen Alaska como una de sus vacaciones familiares preferidas.

EL DIFERENCIAL DE LOS SEGMENTOS PREMIUM Y ULTRALUJO

Dentro de los segmentos premium y de lujo, Alaska encuentra además un atributo distintivo: la posibilidad de realizar navegaciones mucho más escénicas y cercanas a la naturaleza. Oceania Cruises ofrece itinerarios circulares de siete, nueve y doce noches con salida y regreso desde Seattle o Vancouver. Los recorridos incluyen escalas en destinos emblemáticos como Ketchikan, Juneau y Sitka, además del Pasaje Interior y la navegación frente al glaciar Hubbard.

Por su parte, Regent Seven Seas Cruises desarrolla itinerarios unidireccionales entre Vancouver y Whittier, en Alaska, a bordo del Seven Seas Explorer, uno de los barcos más modernos de la compañía. La principal diferencia entre ambas propuestas radica en el modelo de viaje. Mientras Oceania permite una experiencia más flexible con excursiones opcionales, Regent apuesta a un formato ultralujo todo incluido que incorpora incluso las actividades en tierra.

Sin embargo, Pavese reconoció que el idioma puede influir en la decisión de algunos pasajeros latinoamericanos, ya que las excursiones incluidas suelen desarrollarse en inglés. “Los itinerarios de Alaska son todos muy escénicos. La navegación es lo que más resalta en el segmento de lujo y ultralujo, porque los barcos pueden acercarse más a las costas, recorrer los fiordos y navegar frente al glaciar de una manera que un barco grande de las navieras más masivas no puede hacer”, explicó.

MSC Y UNA RESPUESTA SUPERIOR A LAS EXPECTATIVAS

La llegada de nuevos jugadores internacionales terminó de consolidar el posicionamiento de Alaska dentro del mercado latinoamericano. Uno de los desembarcos más recientes fue el de MSC Cruceros, que inició su primera temporada en la región durante mayo y obtuvo resultados que superaron ampliamente las proyecciones iniciales. “Venimos trabajando para que esto suceda. La verdad que duplicó lo que teníamos pensado. Es recontra positivo lo que pasó con Alaska”, aseguró Javier Massignani, director general de MSC Cruceros Argentina y Latinoamérica.

Para la compañía, el destino encaja perfectamente dentro de una propuesta orientada al segmento familiar, ya que permite combinar aventura, naturaleza y comodidad en una misma experiencia. “Si se viaja de otra manera, conocer todos los destinos a los que llegamos nosotros es difícil por la conectividad. En el barco está todo resuelto, por lo cual se convierte en una oferta ideal para la familia”, sostuvo.

La operación contempla itinerarios clásicos con salida desde Seattle y escalas en Ketchikan, Juneau y Skagway, especialmente orientados a quienes visitan Alaska por primera vez. A ello se suman propuestas centradas en fiordos y glaciares, incluyendo Tracy Arm y Endicott Arm, además de recorridos que combinan puertos de Alaska con destinos de Canadá.

Aunque todavía es temprano para elaborar estadísticas definitivas sobre la composición de la demanda, desde MSC observan que el perfil del pasajero difiere del cliente tradicional asociado a las vacaciones de playa. En este caso predominan viajeros atraídos por la fotografía, la contemplación de paisajes naturales y el contacto con algunos de los escenarios más impactantes del continente.

By MAGAZINE TURISTICO DIGITAL

TODA LA ACTUALIDAD DEL TURISMO EN ARGENTINA Y EN EL MUNDO....