
En este contexto, el reciente acuerdo firmado entre la Administración de Parques Nacionales (APN) y el Comité Olímpico Argentino (COA) marcó un hito institucional y enciende las alarmas —en el buen sentido— sobre la necesidad de un control sustentable estricto. En este punto, el acuerdo tiene como principal objetivo establecer lazos de cooperación y vínculos institucionales para desarrollar el deporte de manera sustentable en los 39 parques nacionales que posee la Argentina.
Ante este fuerte crecimiento cada vez mayor en distintos puntos del país, Mensajero dialogó con Eric Guzmán, secretario de Turismo de Bariloche y destacó la importancia de estos productos para la ciudad, en donde el foco ambiental también tiene su importancia. Por su parte, la Comisión de Sustentabilidad del Deporte que tiene el COA también hizo referencia sobre este punto.
LA DERRAMA ECONÓMICA DEL “TURISMO DE ZAPATILLA”
Cuando una competencia de trail running, trekking o ciclismo de montaña desembarca en un destino, la fisonomía del consumo turístico cambia por completo. El impacto económico en las ciudades anfitrionas se mide en un gasto per cápita sumamente elevado, traccionado en gran parte por el perfil internacional.
Bariloche es una ciudad que respira este formato con eventos consolidados como los 100K de la UTMB, El Cruce o las Cuatro Refugios. Por lo tanto, Guzmán analizó con precisión este fenómeno: “Nos engloba fuertemente, tanto es así que nuestro eslogan fue Bariloche es tu refugio, haciendo referencia a los refugios de la zona que tienen un servicio espectacular y atraen a un público muy específico. Es un turista que por ahí no se ve en el centro de la ciudad; van del aeropuerto directo al oeste, andan con su indumentaria de trekking y manejan un nivel adquisitivo alto”, explica el funcionario.
El impacto en la balanza comercial de los destinos es drástico. Según Guzmán, la proporción del gasto del turismo extranjero en ciertos momentos clave del calendario de aventura puede escalar a una relación de 7 a 1 en comparación con el visitante local. “Pagan los refugios a valor de un hotel, consumen en los mejores restaurantes, compran vinos y productos regionales. La derrama es excelente porque está ligado directamente al turismo internacional de aventura”, detalló.
SOSTENIBILIDAD VS. SUSTENTABILIDAD: LAS REGLAS DE JUEGO EN LA NATURALEZA
El crecimiento exponencial de estas disciplinas obliga a trazar reglas claras. La firma del convenio entre la APN y el COA busca adelantarse a los riesgos ambientales inherentes al uso de entornos protegidos. Mabel Rocca, presidenta de la Comisión de Sostenibilidad en el Deporte del COA —espacio que lidera desde 2017—, aclaró que este acuerdo es el puntapié inicial para un trabajo de microcirugía en cada territorio.
“El acuerdo es algo muy importante, pero hay que profundizarlo de acuerdo a cada contexto. Va a variar según el escenario propio y natural, y según el deporte que se genere allí, bajo parámetros que respeten el ambiente. Si bien se presenta como un probable riesgo, nosotros lo vemos al revés: como la oportunidad de marcar camino y liderar para muchos otros comités olímpicos”, afirmó Rocca.
Además, la funcionaria subrayó la diferencia entre un enfoque meramente promocional y una política institucional de fondo. El COA ya cuenta con un marco estricto: en 2022 firmaron un compromiso con las Naciones Unidas para reducir un 50 % la huella de carbono para el 2030 y alcanzar el 100 % para el 2050. Para operativizar el acuerdo con Parques Nacionales, la Comisión aplicará su propio Manual de Eventos Sostenibles. “Este marco nos obliga a movernos bajo cinco ejes: gestión institucional, gestión de recursos (energía, agua, residuos, biodiversidad), comunicación formativa, equidad e inclusión, y compras a proveedores alineados contra la contaminación”, enumera la presidenta de la comisión.
JURISDICCIONES COMPARTIDAS Y EL COMPROMISO DEL ORGANIZADOR
Uno de los puntos críticos que enfrenta la organización de estos eventos es la superposición de controles estatales. En destinos como Bariloche, coordinar la actividad requiere un engranaje administrativo aceitado entre municipios, Parques Nacionales y fuerzas de seguridad como Prefectura. “Hay trámites que completar en habilitaciones comerciales de la municipalidad y trámites que se deben realizar al mismo tiempo en la APN”, comentó Guzmán.
Respecto al impacto real en el terreno, el secretario de Turismo señaló que, si bien el municipio no cuenta con métricas propias de impacto ambiental, las normativas de Parques Nacionales actúan como un filtro riguroso: “Cuando los organizadores nos piden el uso de cierto lugar por el carácter promocional que tienen los eventos, ellos se comprometen formalmente a devolver el espacio en iguales condiciones: todo limpio, ordenado, con sistemas propios de recolección de residuos y sin generar contaminación. Al estar en un Parque Nacional, las normas se cumplen a rajatabla”.
UN ENTRENAMIENTO CONJUNTO A LARGO PLAZO
La bajada operativa de este convenio no será lineal ni idéntica para todo el mapa nacional. El vehículo de transmisión del COA serán sus federaciones afiliadas, las cuales articularán de forma directa con los municipios y provincias afectadas por los calendarios deportivos: “Esto es un entrenamiento. El convenio permite establecer parámetros para empezar a hacer un ejercicio colectivo, para que después todos estemos realizando eventos de manera totalmente sostenible basados en buenas prácticas. Pero llevarlo a cabo requiere entender que cada escenario responde a una circunstancia particular: no es lo mismo hacer trekking de montaña que medir el impacto de una regata en un lago”.
El turismo deportivo tiene el motor encendido y la capacidad de traccionar las economías regionales como pocos sectores logran hacerlo. El desafío de la industria —y el éxito de este nuevo acuerdo regulatorio— será demostrar que el paso de miles de atletas puede dejar millones en las cajas registradoras locales, sin dejar una sola marca en el suelo de nuestros parques nacionales.
