
Un ejemplo de esto, fue la aerolínea irlandesa Ryanair, los cuales publicaron en sus redes, videos haciendo referencia a una supuesta ayuda del VAR hacia la selección nacional e invitaron a viajar a los pasajeros hacia España. Pero esta es una de las tantas empresas turísticas que recurrieron al humor y a la provocación para desarrollar contenidos que rápidamente comenzaron a circular en redes sociales. Algunas campañas apuntaron directamente al público argentino, mientras que otras eligieron capitalizar el momento desde una perspectiva más amigable y vinculada con la promoción de sus productos y conexiones aéreas.
La pregunta que surge es cuánto hay de estrategia comercial detrás de estas acciones y cuánto de simple búsqueda de viralidad. ¿Una campaña que logra millones de visualizaciones puede traducirse en más reservas? ¿El contenido que una marca publica en redes puede influir en la elección de un destino o en la decisión de compra de un viajero? Para el sector turístico, el desafío está en convertir la atención que generan estos fenómenos en una oportunidad concreta de negocio.
El caso también abre otro interrogante: ¿qué estrategia resulta más efectiva? ¿La provocación y la polémica, capaces de generar conversación y alcance orgánico, o una comunicación que aprovecha el contexto para promocionar directamente un destino, una ruta o un producto? La respuesta puede estar no solo en la cantidad de interacciones, sino en la capacidad de esas campañas para permanecer en la mente del consumidor cuando llegue el momento de planificar su próximo viaje.
Sin embargo, desde el sector turístico relativizan la posibilidad de que este tipo de acciones tengan un impacto directo sobre la decisión de viajar. Mensajero dialogó con Rubén Aguilera, de Terra Travel Service, la menor llegada de turistas extranjeros a la Argentina durante la temporada invernal responde a factores que comenzaron a definirse mucho antes del Mundial y que están vinculados, principalmente, con el costo de los servicios turísticos.
“Yo creo que no pasa por un tema de la final del Mundial ni las campañas anti Argentina. El público para la temporada invernal compró o averiguó en abril y mayo y decidió. Los que no vienen decidieron por otro destino por un tema de tarifas más que por un tema del Mundial”, explicó Aguilera.
En ese sentido, el referente señaló que el nivel de precios argentinos es uno de los factores que estaría condicionando la llegada de visitantes internacionales. Según su análisis, quienes finalmente eligieron la Argentina lo hicieron principalmente por su interés previo en el destino y estuvieron dispuestos a asumir los costos. “El que llegó, que fue muy poco, es porque le gusta el destino y paga lo que está el destino”, afirmó. Por eso, consideró que las campañas que surgieron después de la final del Mundial no serían determinantes para explicar la menor llegada de turistas: “No creo que los que no vinieron sea por un tema de campaña anti Argentina”.
En una mirada diferente, Oscar Gabriel Suárez, gerente de Acrux Travel, compartió en sus redes sociales y con Mensajero una perspectiva donde considera que el fenómeno excedió la rivalidad deportiva y derivó en una serie de burlas, generalizaciones e insultos que, desde su perspectiva, terminaron alcanzando a las personas por su nacionalidad. “No hablo de una cargada futbolera. No hablo del folklore sano de una rivalidad deportiva. Hablo de cómo se instaló una ola de odio hacia la Argentina y hacia los argentinos”, sostuvo.
Suárez también cuestionó el rol de las redes sociales en la amplificación de este tipo de contenidos y señaló que el conflicto puede convertirse en una herramienta para captar atención. “El odio retiene. El odio comenta. El odio comparte. El odio indigna. El odio vuelve rentable la agresión”, afirmó. En ese sentido, advirtió sobre la responsabilidad de las empresas, medios y comunicadores que utilizan la confrontación para generar alcance, al considerar que “no todo puede justificarse en nombre del alcance, del rating, de las visualizaciones o de la interacción”.
Con más de 30 años de experiencia trabajando con turistas internacionales, el gerente de Acrux Travel aseguró que nunca había visto con tanta claridad cómo una conversación deportiva podía transformarse en una situación de desprecio colectivo. Desde su perspectiva, el turismo tiene un papel central para contrarrestar esa lógica y construir vínculos entre culturas. “El mundo no necesita más países gritándose desde una pantalla”, afirmó, y concluyó: “preocupa como sociedad y como parte de una actividad que vive de recibir, conectar y acercar personas”.
ESPAÑA AFIRMA LAS CAMPAÑAS COMO ALGO NORMAL
Desde España, la mirada oficial apunta a mantener la normalidad y despegar la promoción turística de la rivalidad generada alrededor del Mundial. Felipe Formariz, consejero de Turismo de la Embajada de España en Argentina y director regional para el Cono Sur de Turespaña, aseguró que el país continúa recibiendo a los viajeros argentinos con la misma disposición.
“Efectivamente, la situación aquí es de total normalidad y todos los viajeros que visitan nuestro país deben saber que España es un destino seguro y que da la bienvenida a todos aquellos que quieren venir a disfrutar de unas merecidas vacaciones”, señaló Formariz.
En esa línea, el funcionario sostuvo que el objetivo es que los turistas argentinos continúen eligiendo España y descubran nuevos destinos y experiencias. “Seguiremos queriendo que los turistas procedentes de Argentina sigan viniendo a España con la tranquilidad de que no tendrán ningún problema”, afirmó. Al mismo tiempo, confirmó que Turespaña no tiene previsto realizar ninguna acción específica vinculada con la rivalidad surgida alrededor de la final del Mundial: “No tenemos previsto realizar ninguna campaña específica con relación al Mundial de fútbol”.
