
Esta aceleración de las operadoras de bajo costo será clave para absorber la duplicación del tráfico mundial de pasajeros proyectada para los próximos 20 años, apoyada en la incorporación de flota eficiente y la apertura de rutas punto a punto.
LATAM Y MERCADOS EMERGENTES: EL GRAN TERRENO DE JUEGO
El informe del fabricante norteamericano destaca que el modelo Low Cost está ganando un peso estratégico determinante en mercados en transición y emergentes como Latinoamérica, Europa del Este y el Sudeste Asiático. En estas regiones, la democratización del acceso al transporte aéreo y la ampliación de la clase media impulsan la preferencia por tarifas competitivas.
En contraste, los mercados maduros como América del Norte y el Asia nororiental muestran un comportamiento diferente, donde la oferta premium sigue ganando terreno favorecida por el aumento de la renta disponible y el efecto riqueza.
A nivel global, la expansión del mapa de rutas refleja esta transformación del negocio: desde 2015 se han sumado 5500 conexiones nuevas a la red mundial —la mitad con al menos una frecuencia diaria—, lo que representa un incremento del 30 % en la oferta de vuelos directos sin necesidad de pasar por grandes hubs intercontinentales.
RENOVACIÓN DE FLOTA Y EFICIENCIA OPERATIVA
Para sostener este esquema de alta productividad y frecuencias, la industria requerirá casi 44.000 nuevas entregas de aviones en los próximos 20 años, elevando la flota comercial global por encima de las 50.000 unidades para 2045.
La mitad de estas aeronaves se destinará a sustituir modelos antiguos por flota de última generación. En ese sentido, Boeing resalta que el salto tecnológico de las nuevas unidades es un pilar fundamental para la rentabilidad de las Low Cost: sin las mejoras en consumo y productividad de los nuevos modelos, la industria habría necesitado 9.000 aviones adicionales para transportar al mismo volumen de pasajeros.
Asimismo, la coyuntura geopolítica actual ha reforzado el protagonismo de los trayectos de corto y medio radio —donde operan mayoritariamente las compañías de bajo coste—, ya que ante contextos de incertidumbre los viajeros muestran una clara preferencia por destinos de cercanía y vuelos punto a punto sobre las rutas intercontinentales.
