
CAOS EN ALEMANIA CON LUFTHANSA
La empresa se ha visto obligada a cancelar más de 460 vuelos este jueves. La medida, impulsada por los sindicatos Vereinigung Cockpit (pilotos) y UFO (tripulantes de cabina), afecta directamente a unos 69.000 pasajeros. El conflicto surge por la demanda de mejores condiciones laborales y pensiones más altas, afectando tanto al transporte de pasajeros como al servicio de carga de Lufthansa Cargo.
La parálisis ocurre en un momento geopolítico sensible: apenas un día antes de que líderes de todo el mundo aterricen en Múnich para la Conferencia de Seguridad. Aunque la empresa ha comenzado a reprogramar a los afectados, advirtió que su horario habitual sufrirá ajustes severos. Cabe destacar que las filiales y socias del grupo (como Swiss, Austrian o Brussels Airlines) operan con normalidad, concentrándose el daño exclusivamente en la flota principal y CityLine.
ITALIA: EL TRANSPORTE AÉREO Y FERROVIARIO EN LA MIRA
El escenario no es más alentador en el sur. Italia se prepara para un febrero marcado por la conflictividad gremial que afectará a unos 27.000 viajeros.
* 16 de febrero: Se prevé una jornada negra para el transporte aéreo con una huelga de 24 horas de la plantilla de ITA Airways. El paro afectará a los principales nodos como Roma Fiumicino y Milán Malpensa, coincidiendo con el flujo de turistas hacia las pistas de esquí y el marco de los Juegos Olímpicos de Invierno.
* Servicios garantizados: Por ley, en Italia deben respetarse franjas de operación (de 7:00 a 10:00 y de 18:00 a 21:00). Sin embargo, casi el 70% de los vuelos de ITA están fuera de ese horario, lo que anticipa cancelaciones masivas.
* Efecto dominó: La protesta incluye al personal de tierra de diversas empresas de handling en Milán y a los tripulantes de cabina de Vueling Airlines, lo que extenderá las demoras a otras compañías internacionales.
EL IMPACTO EN EL VIAJERO
La situación obliga a quienes tengan planes de viaje en el viejo continente a extremar precauciones. Mientras que en Alemania el foco es salarial, en Italia la protesta se extiende también al sector ferroviario para los días 27 y 28 de febrero, lo que podría colapsar las alternativas de transporte terrestre.
Las aerolíneas recomiendan a los pasajeros chequear el estado de sus vuelos en tiempo real a través de las aplicaciones oficiales antes de dirigirse a las terminales, dado que las alteraciones podrían persistir incluso en los días posteriores a las jornadas de huelga.
