
Hasta 2019, Argentina recibía más de 50.000 estudiantes de diversa procedencia, pero la pandemia complicó el desarrollo del mercado hasta el año pasado, donde las instituciones del sector coinciden en que el flujo de estudiantes internacionales está en recuperación, especialmente desde algunos mercados consolidados como Estados Unidos, Brasil y Europa.
Según explicó Marcelo Garcia, ex secretario de la Cámara Argentina de Turismo y presidente de SEA Asociación de Centros de Idiomas, a Mensajero, el turismo idiomático abarca distintos perfiles: desde jóvenes universitarios que cursan semestres académicos hasta adultos que buscan viajes con propósito. “El turista idiomático es aquel cuyo motivo principal es estudiar español y conocer la cultura local. Es un perfil muy distinto al del viajero tradicional: busca integrarse, compartir con los locales y vivir la autenticidad del destino”, detalló.
BUENOS AIRES, CÓRDOBA Y MENDOZA, ENTRE LOS PRINCIPALES POLOS
El mapa del turismo idiomático muestra una fuerte concentración en Buenos Aires, seguida por Córdoba, Rosario y Mendoza, que se posicionan como las ciudades más elegidas por la calidad de su oferta educativa y su vida cultural.
Los estudiantes suelen permanecer entre tres y seis semanas —aunque muchos extienden su estadía hasta seis meses—, combinando sus clases con recorridos turísticos. En general, las escuelas organizan programas de lunes a jueves para que los fines de semana puedan viajar a destinos cercanos o recorrer el país. “Muchos aprovechan para visitar Cataratas, el Glaciar Perito Moreno o cruzar a Colonia desde Buenos Aires”, precisó Gracía.
Este tipo de estadías genera un impacto económico significativo, ya que el estudiante idiomático permanece más tiempo en destino, consume servicios locales, participa de actividades culturales y luego suele recibir visitas de familiares o amigos. Tal como explicó el responsable de SEA, se calcula que, en promedio, cada estudiante internacional recibe entre tres y cuatro visitantes durante su estadía, multiplicando el efecto del turismo receptivo.
MERCADOS EMISORES Y NUEVOS DESAFÍOS
Históricamente, Estados Unidos fue el principal emisor de estudiantes de español hacia la Argentina, seguido por Brasil, Francia, Reino Unido, Italia y Alemania. Sin embargo, surgen mercados emergentes como China y otros países de Asia, donde el español se consolida como una lengua de prestigio.
“España trabaja hace años con esos mercados como política de Estado, y Argentina recién comienza a explorarlos. Pero para poder aprovechar esa oportunidad, las instituciones deben adaptarse a distintos perfiles, edades y culturas. No es lo mismo un joven brasileño que un estudiante asiático senior que busca una experiencia con sentido”, señaló el representante de SEA.
Si bien en destinos de Europa existen los programas de movilidad como Erasmus, que permiten a los estudiantes viajeros conocer destinos como España en la secundaria, ahora ese destino se encuentra fuera de lo “aspiracional”. Marcelo explica que “muchos de ellos vienen con conocer Latinoamérica y la puerta de entrada para este perfil de turista idiomático es Argentina, por temas de seguridad, por temas de cercanía cultural, por las industrias culturales también, el cine, la música, tienen códigos que conocen, que no les son ajenos, que por ahí con otros países no les pasa tanto”.
UN VISITANTE QUE SE CONVIERTE EN PROMOTOR DEL DESTINO
Además de su aporte directo al turismo receptivo, el turista idiomático se transforma en un embajador espontáneo del país con una gran tasa de repetición. “Son viajeros fieles a las experiencias satisfactorias y por su grupo etario las comparten, recomiendan Argentina y atraen nuevas visitas. En muchos casos, ayudan a mejorar la percepción de seguridad y hospitalidad del país en mercados donde todavía se desconoce la realidad local”, destacó García.
El perfil predominante de este segmento se ubica entre los 22 y 35 años, aunque también crecen los intercambios de nivel medio y los programas para adultos mayores. En todos los casos, el denominador común es la búsqueda de experiencias significativas: viajar para aprender, integrarse y llevarse un conocimiento que aporte valor personal o profesional.
Finalmente, este segmento representa un nicho en expansión para los agentes de viajes y operadores receptivos. El turismo idiomático combina estadías prolongadas, alto gasto promedio y promoción orgánica del destino. La clave, según el ex secretario de la Cámara Argentina de Turismo, estará en articular esfuerzos entre el sector turístico y las instituciones educativas para profesionalizar la oferta, garantizar la calidad y desarrollar propuestas complementarias que potencien la experiencia de los estudiantes internacionales.
