
Durante el fin de semana largo, el destino desplegó una oferta pensada tanto para residentes como para visitantes, con epicentro en la calle Mitre y el Centro Cívico, que se transformaron en un corredor de actividades recreativas, propuestas participativas y experiencias vinculadas al universo del chocolate.
Entre las acciones destacadas, la iniciativa “Chocolateros por un día” volvió a posicionarse como uno de los ejes identitarios del evento, acercando a estudiantes locales al proceso de elaboración y al valor cultural de la producción chocolatera, uno de los sellos distintivos del destino.
En paralelo, la agenda incluyó espectáculos de alto impacto, como las intervenciones aéreas de la compañía Elevé, que aportaron un diferencial artístico con puestas visuales sobre el espacio urbano. Estas activaciones no solo fortalecieron la experiencia del visitante, sino que también contribuyeron a la proyección del destino a nivel internacional a través de contenidos compartidos en redes.
Otro de los hitos fue la tradicional elaboración de la barra de chocolate, que reunió a cientos de chocolateros locales en una acción colectiva que refuerza el posicionamiento de Bariloche como capital nacional del chocolate y pone en valor el entramado productivo regional.
La propuesta cultural se completó con presentaciones de la Filarmónica de Río Negro, que ofreció funciones con alta ocupación, sumando un componente musical de calidad a la agenda del evento.
Organizada por el sector público y privado, la Fiesta del Chocolate se consolida como una herramienta clave para la dinamización de la actividad turística, con impacto directo en la ocupación, el consumo y la visibilidad del destino. Además, reafirma la estrategia de EMPROTUR y los actores locales de potenciar eventos como motor de atracción en fechas clave del calendario.
