
El escándalo se desencadenó a partir de una denuncia por consumos desconocidos en una tarjeta de crédito. Esa detección inicial permitió a la fiscalía seguir el rastro de una compra hasta dar con una emisión de un boleto con destino a Brasil y, desde allí, reconstruir el circuito que llevaba del pago presunto al uso de medios fraudulentos.
CÓMO EMPEZÓ LA INVESTIGACIÓN SOBRE EL FALSO AGENTE DE VIAJES
La causa quedó a cargo de la Fiscalía Especializada en Ciberfraudes de la Ciudad, que, junto con la División Investigaciones Tecnológicas Especiales de la Policía porteña, tomó declaraciones y analizó movimientos. La pista clave fue la trazabilidad de un cargo: al confirmar la aerolínea emisora y los datos del viajero, los investigadores pudieron identificar a una persona que figuraba como pasajero y la convocaron a declarar.
Esa persona relató que había comprado el ticket mediante un contacto por WhatsApp que se ofrecía como operador turístico y que ofrecía tarifas “con descuento”. En su relato apareció además que conocía a otros compradores que habían pagado de la misma manera. Esos testimonios aportaron nombres y transferencias que permitieron delinear el mecanismo.
MODUS OPERANDI DE LA USINA DE FRAUDE
Según la hipótesis fiscal, el esquema combinaba captación remota y pago con plásticos falsos. El vendedor solicitaba transferencias o cobros por mecanismos de pago entre particulares; mientras tanto, las plataformas o las compañías aéreas eran abonadas con tarjetas de terceros previamente clonadas. De ese modo, los pasajeros creían tener un comprobante válido, aunque los verdaderos titulares de los plásticos desconocían los cargos.
Un allanamiento en una casa de Ituzaingó terminó poniendo al descubierto una estructura dedicada a la falsificación. Allí las fuerzas hallaron impresoras y máquinas para copiar bandas magnéticas, equipos para grabado en relieve y aplicaciones que simulan hologramas, una terminal de cobro, notebooks, pendrives y varios teléfonos celulares. También se secuestró un arma de fuego calibre 22 largo con el número de serie limado y una suma de dinero en efectivo.
La fiscalía informó además que había más de cien tarjetas en distintos estadios de procesamiento, que ahora serán objeto de peritajes para determinar su origen y asociación a personas afectadas.
ESTADO PROCESAL Y PASOS SIGUIENTES
El principal sospechoso fue detenido e imputado por defraudación mediante el uso de tarjetas de crédito. Dos mujeres que se encontraban en la vivienda fueron identificadas y su situación procesal dependerá del avance de los análisis forenses sobre los dispositivos incautados. Los peritos buscan bases de datos, historiales de mensajes y registros de transferencias que permitan dimensionar la operatoria y localizar a otras víctimas.
De acuerdo a La Nación, la fiscalía pretende establecer si el arrestado actuó en solitario o con una red de colaboradores y cuántas personas resultaron afectadas. Las autoridades insisten en denunciar cualquier cargo sospechoso y en exigir comprobantes oficiales; también aconsejan usar canales verificados y empresas registradas para evitar caer en ofertas que resulten ser fraudes combinados con pagos ilegítimos en línea.
Asimismo, se solicita a quienes compraron recientemente mediante chats que revisen movimientos bancarios y acerquen información a la fiscalía para colaborar con la pesquisa con datos comprobables ya.
