
La fecha contó con la disertación de Pablo Diz, CEO de SerStorm Agencia de Marketing, quien analizó los desafíos actuales del canal minorista para convertir las consultas digitales en operaciones concretas, instando a los agentes a recuperar su rol activo en el proceso de venta.
Durante la presentación, el especialista remarcó que las herramientas de Meta y la automatización son apenas el disparador de una estrategia comercial que exige seguimiento, segmentación técnica y continua prueba y error. Sin embargo, advirtió que ninguna campaña publicitaria reemplaza la atención personalizada, e instó a las empresas a no limitarse al envío de presupuestos genéricos para volver a enfocarse en la conversación, la escucha activa y el asesoramiento profesional como diferenciales para cerrar la operación.
En este contexto, el especialista abordó los principales desafíos que enfrentan las agencias de viajes minoristas al momento de transformar el presupuesto en campañas digitales en operaciones concretas, combinando la precisión técnica de las inteligencias artificiales con el rescate del oficio del vendedor.
Uno de los ejes centrales expuestos por el profesional fue derribar el mito de que para pautar en redes se necesitan presupuestos inalcanzables. Diz enfatizó en que cualquier minorista tiene la posibilidad de crecer invirtiendo desde montos mínimos por día, siempre que aplique un esquema de aprendizaje constante para ajustar el destino de los recursos.
“Toda agencia que puede gastar un dólar o diez por día, puede empezar a crecer. La prueba y error es lo que nos permite saber para dónde tenemos que ir para invertir de manera correcta”, puntualizó. En ese sentido, la clave no reside en gastar cifras abultadas de entrada, sino en optimizar cada dólar mediante el análisis de la respuesta de la audiencia.
SEGMENTACIÓN PRECISA, REMARKETING DE VALOR Y LA VUELTA A LO HUMANO-CRETIVO
Respecto a la configuración de campañas en plataformas como Meta, el CEO de SerStorm remarcó la importancia de generar y nutrir públicos propios a partir de las bases de datos de la agencia, utilizando registros de clientes, contactos que completaron formularios o usuarios que interactuaron con la web y redes sociales en los últimos 180 días. “Si no trabajaron nunca o no tienen muchos seguidores, les conviene comenzar tres meses con público amplio y después empezar a armar el específico”, indicó Diz.
Asimismo, aclaró que la segmentación manual mantiene su valor para productos específicos o de alta demanda, desafiando incluso las recomendaciones automatizadas de las propias plataformas cuando la experiencia previa indica lo contrario.
Otro punto técnico determinante fue la correcta selección de los creativos según el objetivo publicitario. Diz explicó que no se deben reutilizar publicaciones convencionales del feed para anuncios de destinos específicos, sino adaptar las medidas al formato cuadrado o de historia horizontal para evitar fallas visuales. Para el especialista, un mensaje mal presentado o en el formato equivocado puede arruinar una campaña rentable, por lo que ajustar la estética y el diseño resulta tan indispensable como la elección de la audiencia.
Sin embargo, el ejecutivo cerró su exposición remarcando que la tecnología y la pauta son apenas la puerta de entrada, y que la conversión final depende del asesoramiento y la interacción humana que históricamente definió al mostrador.
Finalmente, recomendó a los empresarios combinar las nuevas herramientas con los inicios del negocio invitando a los pasajeros a las agencias, conociendo los motivos del viaje, el perfil de cada integrante que viaja y dando un trato cálido. “Antes la gente visitaba los locales, venía a la agencia y teníamos los folletos preparados. El punto es la venta: hay que ocuparnos de ese cliente”, rememoró.
