
Esta alianza, que se mantuvo de forma ininterrumpida durante las últimas dos décadas, permitía un flujo de recursos y logística que sostenía indicadores de alta frecuencia. Sin embargo, a partir de enero de 2026, el organismo técnico deberá absorber de manera autónoma o reformulada la generación de estos datos, lo que impactará directamente en el calendario de publicaciones.
EL FOCO EN LA REFORMULACIÓN RADICA EN EL ETI Y LA EOH
El núcleo del ajuste se centra en dos operativos fundamentales para el sector privado y público: la Encuesta de Turismo Internacional (ETI) y la Encuesta de Ocupación Hotelera (EOH). Ambas operaciones estadísticas requieren un despliegue territorial y de encuestadores constantes en aeropuertos, pasos fronterizos y establecimientos hoteleros de todo el país.
Desde el instituto señalaron que se están realizando “todos los esfuerzos al alcance para mantener la mayor cantidad de indicadores disponibles”, asegurando que cualquier cambio se ajustará a las definiciones internacionales y a la metodología de cálculo vigente para garantizar la calidad del dato. No obstante, la reprogramación en el calendario anticipado de difusión es un hecho, y los detalles sobre la nueva periodicidad se darán a conocer en los próximos meses.
LO QUE NO CAMBIA
A pesar de la incertidumbre sobre la frecuencia de los informes específicos, el INDEC llevó tranquilidad al respecto. El fin del convenio no afectará los datos que sirven de insumo para las Cuentas Nacionales y las Cuentas Internacionales. Esto significa que el impacto del turismo en el Producto Bruto Interno (PBI) y en la Balanza de Pagos seguirá siendo medido con precisión, ya que esos recursos están asegurados por el presupuesto propio del organismo.
Asimismo, las estadísticas de turismo internacional basadas en los registros administrativos de la Dirección Nacional de Migraciones continuarán sin modificaciones, proporcionando el conteo de ingresos y egresos de personas por las fronteras nacionales de manera habitual.
