
La medida de fuerza estaba prevista para desarrollarse desde el miércoles 18 hasta el martes 24 de marzo inclusive, con un cese de actividades en dos franjas horarias diarias: de 06 a 12 y de 16 a 20. De haberse concretado, hubiera generado complicaciones en la operatoria aérea en distintos aeropuertos del país. El reclamo respondía al incumplimiento del acuerdo paritario vigente, según denunciaron desde el gremio, que exige una actualización salarial acorde al contexto inflacionario.
Desde ATE-ANAC habían advertido que la falta de respuestas por parte de las autoridades derivó en la convocatoria a esta medida, en defensa del poder adquisitivo de los trabajadores del organismo. Sin embargo, la decisión del Ejecutivo de dictar la conciliación obligatoria desactivó el paro de manera inmediata, al menos por el plazo que establece la normativa.
Con este escenario, las operaciones aéreas se desarrollarán con normalidad, evitando afectaciones a pasajeros y aerolíneas. No obstante, el conflicto de fondo permanece abierto y se espera la convocatoria a una mesa de diálogo entre las partes para destrabar la situación salarial.
