
Para el funcionario, la reforma busca ordenar el sistema y dar por terminada la etapa de alta litigiosidad. Scioli subrayó que el nuevo marco legal pretende consolidar reglas claras y seguridad jurídica, factores que considera esenciales para incentivar la inversión y la generación de empleo formal. Asimismo, destacó la labor de articulación política que permitió alcanzar los consensos para esta primera aprobación.
EL RESPALDO DE LA COMERCIALIZACIÓN Y LA HOTELERÍA
Hace unas semanas, distintas voces del empresariado conversaron con Mensajero sobre esta situación. Marcelo Capdevila, presidente de Grupo GEA Argentina, ha planteado la urgencia de este cambio de paradigma para que las agencias independientes puedan expandirse sin la incertidumbre del anterior esquema de riesgos. En sintonía, Juan Toselli, presidente de Toselli Viajes, ha enfatizado que la previsibilidad es la base para proyectar contrataciones en una industria que requiere herramientas adaptadas a la dinámica actual del mercado.
VOCES FEDERALES: ENTRE LA NECESIDAD Y LA CAUTELA
En otros puntos del país, algunas palabras del sector también dialogaron con este medio sobre la reforma laboral. Ángel Brisighelli, presidente de Fedecatur, reconoció la importancia de los cambios pero advirtió que la conflictividad actual puede “fundir” a un pequeño empresario con apenas uno o dos empleados. Además, puso el foco en la desigualdad regional de la informalidad, señalando que mientras en la Patagonia es baja, en el Noroeste los niveles son “altísimos”.
Esa mirada federal se extiende a las cámaras provinciales:
* Salta: Facundo Assaf resaltó que el sector reclama marcos que reconozcan la naturaleza estacional de la actividad y faciliten la contratación temporal sin cargas excesivas.
* Bariloche: Néstor Denoya subrayó que, aunque las multas arbitrarias frenan la toma de personal, la reforma no debe significar “quitarle derechos a los trabajadores”.
* Mendoza: Ricardo Beccaceci remarcó que hoy muchas compañías se abstienen de contratar por el alto costo que implica la rescisión de un contrato, pese a que la colaboración del trabajador es fundamental.
Con la media sanción obtenida en la Cámara Alta, el proyecto se encamina ahora hacia la Cámara de Diputados para su tratamiento definitivo. El sector turístico permanece atento, esperando que este avance legislativo logre finalmente transformar la potencialidad de la industria en empleo formal y estable en todo el país.
