
Se trata del Treehotel, un proyecto que combina diseño escandinavo, sostenibilidad y creatividad extrema. Cada habitación es una obra de arte arquitectónica y ofrece experiencias diferentes: desde contemplar el bosque reflejado en las paredes espejadas hasta despertar en una estructura que simula flotar sobre las copas de los árboles. Aunque la comodidad no se sacrifica, la propuesta prioriza la integración con la naturaleza y la sensación de aventura.
El alojamiento es ideal para quienes buscan algo diferente: parejas que desean una escapada romántica, viajeros que buscan experiencias únicas o fotógrafos y creativos en busca de inspiración.
Cada habitación del Treehotel es una experiencia única. El Mirrorcube, por ejemplo, es un cubo completamente revestido en espejos que refleja el bosque circundante, creando la ilusión de desaparecer entre los árboles. Su interior minimalista ofrece cama, escritorio y mobiliario funcional, mientras las grandes ventanas permiten disfrutar de vistas panorámicas del bosque boreal. Por su parte, el Bird’s Nest está inspirado en un nido de pájaro, suspendido entre los árboles, con un diseño abierto que da la sensación de flotar en la copa de los árboles.
Otras habitaciones, como la UFO (Unearth the Unexpected), simulan un platillo volador y combinan una cama central con iluminación ambiental y ventanas panorámicas que ofrecen una perspectiva única del entorno. Modelos como Cabin, Dragonfly o Blue Cone mezclan camas estilo marineras, pequeñas zonas de estar y, en algunos casos, cocina o minibar, manteniendo siempre la integración con el bosque y el diseño escandinavo. Cada habitación prioriza la creatividad y la experiencia visual, haciendo que la estancia sea un viaje sensorial.
Antes de planear la visita, hay algunos puntos importantes a tener en cuenta: el acceso es más remoto que el de un hotel urbano, por lo que conviene contar con transporte propio o coordinar traslados. La temporada recomendada va de mayo a septiembre, cuando los días son más largos, el clima es más agradable y se puede disfrutar plenamente de la naturaleza circundante. En invierno, las temperaturas extremas y la nieve limitan la accesibilidad de algunas habitaciones.
Dormir entre los árboles, rodeado de bosque boreal, con estructuras que desafían la imaginación y un paisaje que cambia con cada estación, saca a los huéspedes más exigentes de su entorno cotidiano.
