
Yolanda, dueña de la agencia Lola Tour, habló con Mensajero y respondió a las acusaciones de fuga e incumplimiento con los pasajeros, detallando una serie de problemas financieros, logísticos y conflictos con una colaboradora. Todo esto, escaló tras el cierre de su oficina física: “Me aumentaron un 550 % el alquiler y tuve que entregar el local. En ningún momento me escapé”.
La agente de viajes confirmó que sigue trabajando de manera virtual y que le había mencionado la situación a los pasajeros personalmente y vía mensaje. A su vez, comentó que mantener el espacio físico se volvía complicado y que incluso durante la pandemia lo mantuvo vendiendo ropa por internet.
Respecto a las alegaciones de estafa, la agente desglosó los diferentes inconvenientes conocidos hasta el momento. Como se mencionó al inicio, uno de los problemas principales que alentaron a la denuncia social de fraude, fue el viaje de un grupo de estudiantes a Italia. Yolanda explicó que trabajaba con una profesora del idioma desde hace ocho años y que por la gestión que suponía tramitar los pasajes, estableció un costo de 1700 USD persona. De este monto, se destinaba 120 USD para cubrir los gastos de viaje de la docente.
Ahora, el problema surgió cuando el grupo, que inicialmente eran 10 pasajeros, creció a 35 o 36 personas. Las constantes modificaciones, incluyendo la estadía extra en Sicilia, forzaron a la agente a retomar reservas repetidamente. Debido a la demora del grupo en definir fechas de regreso y logística, cuando la agente intentó emitir los boletos, el costo se había duplicado.
La dueña de la agencia atribuyó el aumento a que se “habían vendido todos los lugares de clase economy”, quedando disponibles solo boletos premium o primera clase. Ella declaró que, debido a su palabra de mantener el precio inicial, no solicitó un pago adicional a los pasajeros. Sin embargo, el dinero depositado en su cuenta BCP de IATA no alcanzaba para cubrir los nuevos vuelos, lo que resultó en pasajeros que quedaron sin viajar o decidieron no hacerlo tras tener que destinar más dinero.
En lo que describe como un episodio desafortunado, Yolanda explica que intentó buscar un socio capitalista para cubrir los costos y compartir la ganancia al 50 %, pero el mismo se retractó a último momento.
La agente declaró que cuando prometió reembolsar el total a los pasajeros afectados entendió que la devolución sería menos debido a que 120 dólares corrían devolverse por cuenta de la profesora. Así mismo, Yolanda expresó que la maestra la llamó en tono amenazante tras la advertencia a los estudiantes del monto que cubría la parte de gastos.
LOS INCONVENIENTES DE LOS PASAJEROS DE PUNTA CANA
Otro caso fue el de dos matrimonios que viajaban a Punta Cana. Su vuelo inicial con Sky fue reprogramado por la aerolínea, pasando de un vuelo matutino a uno nocturno con dos escalas. La agente explicó que ofreció reubicar a los ocho pasajeros en un vuelo con Avianca, saliendo un día después, lo cual -tras consultar a los viajeros- resultó en la modificación de la reserva de hotel. La agente intentó asegurar las noches restantes a través de la plataforma de Despegar. No obstante, a pesar de pagar dos veces, el hotel (Iberostar Waves) no reconocía las reservas.
La agente de viajes relató que el hotel insistió en que los pasajeros no compraran las noches directamente, lo cual hicieron, adquiriendo incluso un tiempo vacacional. Yolanda aseguró que la reserva original que ella había pagado “apareció mágicamente en el sistema del hotel después de que el hotel les vendiera las noches a los pasajeros”.
Asimismo, destacó que desde el alojamiento no le entregaron los comprobantes de la cantidad de noches compradas a los pasajeros, lo que impidió que Despegar validara el reclamo de superposición de noches, la agente se comprometió a devolverles el dinero por ser clientes de muchos años.
La situación se complicó aún más cuando uno de los pasajeros, decidió comprar los vuelos de regreso por su cuenta, a pesar de que la agente había pedido esperar hasta el lunes para coordinar los vuelos de Avianca. Este pasajero, también increpó a la agente en su oficina robándole la computadora como parte de la devolución de lo que habían gastado en el destino
Yolanda asegura que se encuentra trabajando con un abogado para formalizar la devolución a todos los pasajeros que no pudieron viajar a Italia e incluso a los matrimonios de Punta Cana. Aun así, en los viajes que tiene concretados en la actualidad, los viajeros no están cancelando el total de sus viajes por desconfianza y afirma que se debe a una gran campaña de desprestigio en las redes sociales. “Yo no me voy a borrar, nunca lo hice”, concluyó.
