
En sintonía con este ajuste, Flybondi también aplica un recorte profundo en sus operaciones y limita su presencia a solo dos vuelos semanales hacia Buenos Aires, una cifra muy inferior a los registros del año pasado.
FIN DE CONEXIONES Y UNA SOLA COMPAÑÍA ACTIVA
El impacto del ajuste alcanza hoy a las rutas que unen el destino de forma directa con otros puntos del país sin pasar por la Capital Federal. El último vuelo hacia Córdoba operará este 2 de abril, mientras que la conexión con Bariloche queda desactivada el próximo 5 del mismo mes.
Ante este panorama, la programación vigente limita los tramos activos únicamente hacia Ushuaia y Buenos Aires, lo que dificulta el acceso para el turismo interno que aprovecha la conectividad transversal.
A diferencia del sector privado, Aerolíneas Argentinas se consolida como el único actor que incrementa su oferta en comparación con el periodo anterior. El objetivo de la compañía estatal apunta a mitigar el aislamiento de la villa turística y sostener la actividad económica local durante los meses de menor demanda.
Esta reconfiguración del mapa aéreo genera incertidumbre en el sector comercial local, que ahora depende de una estructura de transporte mucho más acotada hasta el próximo ciclo estival.
