
La Municipalidad fue clara: el objetivo es el turista que llega, camina los senderos y se va. Según la normativa basada en la Ordenanza N° 253, el costo se fijó en 3.000 pesos por persona. El cobro se aplicará de forma generalizada tanto a las excursiones de “Full Day” provenientes de El Calafate como a los turistas que arriben en vehículos de alquiler (rent a car) y a los viajeros particulares que no presenten un comprobante de alojamiento en la localidad.
DE LA CONFRONTACIÓN AL ACUERDO TÉCNICO
La medida no estuvo exenta de polémica. En un principio, el sector privado de El Calafate amenazó con acciones legales al considerar que el cobro era “discriminatorio” y cargaba administrativamente a las empresas. En diálogo con Mensajero, Gisella Martínez, presidenta de la Asociación de Agencias de Viajes de El Calafate, detalló el trasfondo de la negociación.
“Enviamos una nota al municipio indicándoles que no íbamos a ser agentes de percepción bajo ningún punto de vista. Nos parecía discriminatorio que se le cobre solo a los pasajeros de agencias. Tras dialogar con el intendente Néstor Ticó, logramos que desarrollaran una plataforma donde el pasajero paga directo mediante un código QR”, señaló Martínez.
¿PEAJE O CONTRAPRESTACIÓN?
Desde la municipalidad fueron enfáticos: no se trata de un “peaje” ni de una tasa de tránsito vial, figuras que suelen ser cuestionadas legalmente. El argumento oficial es el impacto ambiental y urbano. El cobro responde a la generación de residuos y al uso de servicios esenciales, como los baños públicos, que son demandados masivamente durante la temporada alta.
Para Martínez, el punto clave fue asegurar que el turista reciba algo a cambio. “Hoy esta tasa permitirá a los viajeros utilizar los baños de la terminal, que están a la altura de un turista. Además, se espera recaudar para un playón de estacionamiento y para mejorar la salita de primeros auxilios, algo vital estando a 220 kilómetros de Calafate”, subrayó la dirigente.
ALCANCE Y MODALIDAD DE PAGO
El cobro se aplicará de forma generalizada tanto a las excursiones “Full Day” provenientes de El Calafate como a los turistas que arriben en vehículos de alquiler (rent a car) y a los viajeros particulares que no presenten un comprobante de alojamiento en la localidad. El sistema funciona mediante el escaneo de un código QR en el portal de ingreso a la localidad, permitiendo diversos medios de pago electrónicos. La única excepción son los pasajeros de transporte de línea, quienes ya tributan el canon correspondiente en la terminal.
EL DILEMA DE LA COPARTICIPACIÓN
Detrás de la creación de la TUU asoma una crisis presupuestaria. Según explicó Martínez a este medio, el último censo no reflejó la población real de El Chaltén al realizarse fuera de temporada, lo que bajó la coparticipación provincial. Ante esta “balanza económica desequilibrada”, el municipio optó por este canon para asegurar fondos para el mantenimiento de una localidad cuya población se multiplica cada verano y demanda infraestructura 100% abocada al turismo.
