
La propuesta del equipo económico apunta a replicar un mecanismo similar al utilizado para la reducción de las retenciones a las exportaciones. En una primera etapa, se ampliaría de manera escalonada el porcentaje del impuesto que las empresas pueden computar como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias hasta alcanzar el 100 %. Luego, el Ejecutivo avanzaría con su eliminación definitiva, siempre condicionada a la evolución del superávit fiscal.
UN RECLAMO HISTÓRICO DEL TRADE
Para las agencias de viajes, la posible eliminación del impuesto al cheque representa uno de los reclamos más importantes de los últimos años. Incluso, Mensajero habló con algunas agencias para quedar exentas de esta carga impositiva, luego de que el Gobierno ampliara los beneficios para otros actores del sistema financiero, pero dejara nuevamente afuera al turismo.
De concretarse, la iniciativa implicaría un alivio para las agencias de viajes, ya que reduciría el costo de las operaciones bancarias y eliminaría un tributo que el sector considera distorsivo por gravar movimientos de fondos que, en muchos casos, corresponden a operaciones realizadas por cuenta de terceros. Aunque el proyecto aún no fue enviado al Congreso, el Gobierno analiza un cronograma similar al aplicado para la reducción gradual de las retenciones. La idea no es eliminar el impuesto al cheque de forma inmediata, sino avanzar por etapas hasta 2028.
En una primera instancia, las empresas podrán computar una porción cada vez mayor del impuesto al cheque como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias. A medida que ese beneficio se amplíe hasta alcanzar el 100 % de los contribuyentes, el Ejecutivo avanzará con la eliminación definitiva del gravamen. La propuesta forma parte de una reforma tributaria más amplia que también contempla cambios en el IVA y en el Impuesto a las Ganancias. De acuerdo con el esquema actual, cualquier reducción de la carga impositiva estará condicionada al mantenimiento del equilibrio fiscal, por lo que el calendario definitivo dependerá tanto de la evolución de las cuentas públicas como de la aprobación del Congreso.
