
Según el Global Attractions Attendance Report más reciente (2024), el Louvre fue el museo más visitado del mundo con aproximadamente 8.7 millones de visitantes ese año, seguido por los Museos Vaticanos y el British Museum. En informes de récords actuales, sin embargo, se sitúa en cuarta posición general de museos por número de visitantes, tras varias instituciones chinas que superaron sus cifras absolutas más recientes.
A enero de 2026, el Louvre sigue siendo sinónimo de turismo cultural global, consolidándose como uno de los puntos obligados para viajeros de arte e historia, a pesar de los retos de gestión de multitudes que enfrenta por la enorme afluencia anual de público.
MUSEO DEL LOUVRE: LA NUEVA TARIFA PARA VISITANTES NO EUROPEOS
A partir de mañana, 14 de enero, el precio de la entrada individual para visitantes provenientes de países fuera del Espacio Económico Europeo (EEE) aumentará un 45 %, pasando a costar 32 euros.
Así es que la visita al Museo del Louvre, uno de los principales atractivos culturales de París y del mundo, aumentará su costo para los turistas que no residan en Europa.
Según confirmaron autoridades del museo, quienes accedan al Louvre en grupos con guía deberán abonar 28 euros por persona, en el marco de una política diferenciada que no impactará a los residentes de la Unión Europea, Islandia, Liechtenstein y Noruega.
El incremento tarifario permitirá generar entre 15 y 20 millones de euros adicionales por año, fondos que serán destinados a modernizar la infraestructura del museo y atender los problemas estructurales y operativos que enfrenta el histórico edificio.
El Louvre, que recibió 8,7 millones de visitantes en el último año, es el museo más visitado del mundo. Entre los turistas extranjeros, los estadounidenses representaron el 13 % del total, ubicándose apenas por detrás de los visitantes franceses.
Sin embargo, el constante flujo de público ha puesto bajo presión tanto al edificio —cuya construcción original data del siglo XII— como a su personal. A esto se suman falencias en materia de seguridad, que quedaron expuestas tras un robo ocurrido en octubre pasado en la Galería Apolo, donde se exhiben las joyas de la corona francesa.
Un informe del Tribunal de Cuentas de Francia, publicado en noviembre, cuestionó la gestión del museo por priorizar proyectos de alto impacto mediático por sobre el mantenimiento y la seguridad. Su presidente, Pierre Moscovici, calificó el episodio como una “señal de alarma” para la institución. Sin embargo, desde el Ministerio de Cultura francés aclararon que la decisión de aplicar tarifas diferenciadas para visitantes extracomunitarios ya había sido anunciada con anterioridad y no está directamente vinculada al robo.
La política de aumentos no será exclusiva del Louvre. Medidas similares se implementarán en otros íconos turísticos de Francia, como el Palacio de Versalles, la Sainte-Chapelle de París y el Castillo de Chambord, en el Valle del Loira, en una estrategia que apunta a reforzar el financiamiento del patrimonio cultural ante la alta demanda turística internacional.
