
La medida fue anunciada pocos días después de un fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos relacionado con la aplicación de la ciudadanía por nacimiento, un tema que volvió a poner el foco sobre las redes que organizan este tipo de viajes y sobre los establecimientos que ofrecen servicios orientados específicamente a este segmento.
UN SEGMENTO BAJO LA LUPA
Abbott instruyó a la Comisión de Salud y Servicios Humanos de Texas (HHSC) para que investigue al Mission Regional Medical Center, un hospital ubicado en el sur del estado que, según denunció, promocionaba “paquetes de parto” destinados a mujeres extranjeras.
El gobernador sostiene que el turismo de maternidad constituye una práctica ilegal cuando implica fraude migratorio o el uso indebido de visas con el objetivo de obtener la ciudadanía estadounidense para los recién nacidos. Además, ordenó que cualquier irregularidad detectada sea remitida a la Justicia y que se evalúen posibles sanciones administrativas para el centro de salud.
Por su parte, el hospital negó haber promovido actividades ilegales y aseguró que la información comercial difundida sobre sus servicios de maternidad fue retirada tras un “malentendido involuntario”. También afirmó que colaborará con las autoridades durante la investigación.
EL TURISMO DE SALUD, UN MERCADO EN CRECIMIENTO
Más allá del caso puntual, el episodio pone la mirada sobre el turismo médico, un segmento que mueve millones de viajeros cada año y que comprende desde tratamientos de alta complejidad hasta procedimientos estéticos, odontológicos, de fertilidad y maternidad.
En este contexto, el turismo de maternidad representa una de las ramas más controvertidas de la actividad, ya que algunos operadores organizan viajes específicamente para que mujeres embarazadas den a luz en Estados Unidos, aprovechando el principio de ciudadanía por nacimiento vigente en el país.
Las autoridades estadounidenses sostienen que, cuando estas operaciones se realizan mediante información falsa en las solicitudes de visa o con fines comerciales vinculados a la obtención de beneficios migratorios, constituyen una violación de la legislación vigente.
La investigación impulsada por Texas refleja un endurecimiento de los controles sobre este tipo de prácticas y anticipa un escenario de mayor fiscalización para un segmento del turismo médico que, en los últimos años, ha quedado cada vez más asociado al debate migratorio y a las políticas de control fronterizo en Estados Unidos.
