
LA PROPUESTA CONCEPTUAL DE ESTANCIA VIGIL
Durante la presentación, Vigil explicó cuál es el origen de la iniciativa: “Hace un tiempo veníamos con esta idea. Le llamamos el Museo Vigil y la intención es que estén todas las añadas en las que he participado, tanto en Catena Zapata como en mi proyecto personal. No están todas las botellas, sino algunas especiales que tienen una connotación anecdótica”.
En esa línea, el enólogo ejemplificó con etiquetas emblemáticas de su trayectoria: “Álamos 2007 fue la primera vez que hice el corte solo. Cada uno de estos vinos guarda una historia”. Asimismo, el especialista destacó el trabajo operativo del equipo para lograr “ese pedacito de Mendoza trasladado a Cardales”.
UN HITO PARA EL PROYECTO DE ESTANCIA VIGIL
Por su parte, Slettemark repasó el valor estratégico del hito para la marca: “Estar acá compartiendo esta idea del museo tras una trayectoria de 25 años de Alejandro en Catena es sumamente importante para nosotros”. A su vez, el ejecutivo remarcó el posicionamiento alcanzado por las etiquetas de la bodega a nivel internacional y agradeció la presencia del trade y los allegados en una velada maridada por la gastronomía del chef Diego Irato.
GASTRONOMÍA DE ALTO NIVEL
Luego de la presentación del Museo, los comensales degustaron el menú del restaurante. La gran apertura fue con una exquisita entrada que consisitió en empanada dorada de surubí, acompañada de emulsión de pimientos quemados y notas de lemon grass, mientras que el plato principal fue un vacío braseado a baja temperatura con un cremoso de papa trufado y un demi-glace de hongos de pino. En el postre, el restaurante ofreció un parfait artesanal de miel, peras osmotizadas al vacío y garrapiñada de nuez pecán.
