Mon. Jul 22nd, 2024

LOS ÁNGELES.- Grupos de manifestantes propalestinos y proisraelíes se enfrentaron violentamente en la madrugada de este miércoles en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), peleándose a las piñas e incluso agrediéndose con palos hasta que intervino la policía, horas después de que las fuerzas de seguridad irrumpieron en un edificio de la Universidad de Columbia, en Nueva York, tomado por estudiantes que protestan contra la ofensiva israelí en Gaza.

En la universidad de Los Ángeles, manifestantes de ambos bandos se empujaron y patearon entre sí. Algunos golpearon a otros con palos. Antes de que llegara la policía antimotines, varias personas se lanzaron sobre otras que estaban en el suelo, a las que golpearon y patearon hasta que otros les apartaron. Otros lanzaban fuegos artificiales o arrojaron objetos al bando contrario, en una noche oscura y extremadamente caótica iluminada con punteros láser y linternas.

“Esta noche ocurrieron actos espantosos de violencia en el campamento y llamamos de inmediato a las fuerzas de seguridad para asistencia de ayuda mutua”, dijo Mary Osako, destacada funcionaria de UCLA, al periódico del campus Daily Bruin.

Después de un par de horas de enfrentamientos, policías con cascos y protectores faciales formaron filas y separaron lentamente a los grupos. Eso pareció sofocar la violencia.

El Departamento de Policía de Los Angeles respondió “inmediatamente” a la petición del rector de la universidad para proporcionar apoyo en el campus, afirmó Zach Seidl, portavoz del alcalde en la red social X.

La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, calificó la violencia de “absolutamente abominable e imperdonable” en un mensaje en X y dijo que agentes del Departamento de Policía de Los Ángeles estaban en el lugar. Al parecer también había agentes de la Patrulla de Caminos de California.

Los enfrentamientos se produjeron justo ante el campamento donde manifestantes propalestinos habían colocado barricadas y tablones de contrachapado como protección, y manifestantes contrarios intentaron derribarlos.

La seguridad se había estrechado el martes en el campus después de que las autoridades reportaran “altercados físicos” entre facciones de manifestantes.

El rector de UCLA, Gene Block, había advertido que la semana pasada habían comenzado a acampar en la zona manifestantes entre los que había “tanto miembros de la comunidad de la UCLA como otras personas no afiliadas a nuestro campus”.

“Muchos de los manifestantes, así como los contramanifestantes que han acudido a la zona, fueron pacíficos”, reconoció Block en una carta publicada el martes en la web de la universidad. “Pero las tácticas de otros han sido francamente chocantes y vergonzosas”, agregó. “Hemos visto casos de violencia”.

“Estos incidentes han puesto a muchas personas en nuestro campus, especialmente a nuestros estudiantes judíos, en un estado de ansiedad y miedo”, subrayó.

Desalojo en Columbia

Del otro lado de Estados Unidos, agentes de la policía de la ciudad de Nueva York entraron en el campus de Columbia después de que la universidad pidiera ayuda, según un comunicado publicado por un vocero. Se desalojó un campamento en los terrenos de la universidad y el edificio de Hamilton, donde una hilera de policías entró por una ventana del segundo piso con una escalera.

Los manifestantes que pedían a la prestigiosa universidad que dejara de hacer negocios con Israel o compañías que respaldan la guerra en Gaza habían ocupado el edificio unas 20 horas antes.

“Después de que la universidad supo durante la noche que el Hamilton Hall había sido ocupado, vandalizado y bloqueado, no tuvimos otra opción”, señaló un comunicado de la universidad. “La decisión de contactar [a la policía de la ciudad] fue en respuesta a las acciones de los manifestantes, no a la causa que defienden. Hemos dejado claro que la vida del campus no puede verse interrumpida sin cesar por manifestantes que violan las normas y la ley”.

El vocero policial Carlos Nieves dijo no tener reportes inmediatos de heridos. Las detenciones ocurrieron después de los manifestantes ignorasen un ultimátum previo para que abandonaran el campamento el lunes bajo amenaza de suspensión, y se produjeron después de que otras universidades redoblaran sus esfuerzos por poner fin a las protestas inspiradas por Columbia.

La policía ha intervenido en otros campus de Estados Unidos durante las dos últimas semanas, lo que ha provocado confrontaciones y más de mil detenciones. En unos pocos casos, responsables universitarios y líderes de protestas alcanzaron acuerdos para limitar las interferencias en la vida de los campus y las inminentes ceremonias de graduación.

La intervención policial en Columbia se produjo en el 56to aniversario de una operación similar para aplastar una ocupación del edificio Hamilton por parte de manifestantes que protestaban contra el racismo y la Guerra de Vietnam.

Antes de que la policía llegara a Columbia, la Casa Blanca condenó el desafío en el lugar y en la Universidad Politécnica Estatal de California, en Humboldt, donde los manifestantes ocupaban dos edificios desde hacía más de una semana hasta que agentes con porras intervinieron el martes de madrugada y detuvieron a 25 personas.

El presidente, Joe Biden, cree que los alumnos que ocupan edificios académicos emplean una “estrategia absolutamente errónea”, según el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional John Kirby.

Más tarde, el expresidente Donald Trump, llamó al programa de Sean Hannity en Fox News para comentar los disturbios en Columbia mientras se emitían imágenes en vivo de la policía desalojando el edificio Hamilton. Trump elogió a los agentes. “Pero nunca debió llegar a esto”, dijo.

Las protestas en campus de todo el país comenzaron en Columbia en respuesta a la ofensiva israelí en Gaza, después de que un ataque de Hamas contra el sur de Israel el 7 de octubre dejara unos 1200 muertos, casi todos civiles, y unos 250 rehenes. Bajo la promesa de erradicar a Hamas, Israel ha matado a más de 34.000 palestinos en la Franja de Gaza, según el ministerio local de salud.

Aunque las negociaciones sobre un cese el fuego parecían ganar impulso, no estaba claro si el proceso suavizaría las protestas.

Israel y sus aliados han tachado las protestas estudiantiles de antisemitas, mientras que los críticos de Israel dicen que esas acusaciones se emplean para silenciar a la oposición. Aunque algunos manifestantes han sido grabados haciendo comentarios antisemitas o amenazas violentas, los organizadores de las protestas, algunos de los cuales son judíos, dicen que se trata de un movimiento pacífico que aspira a defender los derechos de los palestinos y denunciar la guerra.

Agencias AP y AFP

By magazineturisticodigital.com.ar

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