
EL TURISMO RECEPTIVO ROMPE LA RACHA NEGATIVA
Uno de los datos más relevantes del informe es la recuperación del turismo receptivo después de un 2025 marcado por caídas interanuales sostenidas durante todo el año. El primer bimestre de 2025 había registrado una contracción del 25% en turistas no residentes; en cambio, el primer bimestre de 2026 ya acumula un crecimiento del 4,2%.
El motor de esta recuperación es el canal aéreo. Las llegadas por vía aérea crecieron un 21,6% interanual, con el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y el Aeroparque Jorge Newbery concentrando el 88,6% de ese flujo. Europa lidera las procedencias con 57.000 turistas, seguida por Estados Unidos y Canadá con 40.800. Ambos mercados confirman que Argentina está recuperando atractivo para el turismo de larga distancia, segmento estratégico por su mayor gasto por estadía. Los turistas europeos que llegaron por Ezeiza o Aeroparque permanecieron en el país un promedio de 19,6 noches, lo que representa una estadía notablemente más larga que la de los visitantes regionales.
La vía aérea creció un 21,6% en turistas receptivos: Argentina recupera atractivo entre europeos y norteamericanos después de un 2025 de caídas sostenidas.
LA VÍA TERRESTRE EXPLICA TODA LA CAÍDA EMISIVA
Si el turismo receptivo muestra señales de recuperación, el emisivo presenta una lectura más compleja. La caída del 10,7% total no se distribuye de manera uniforme entre los distintos medios de transporte: la vía terrestre registra un desplome del 25,2% en turistas residentes que salieron del país, mientras que la vía aérea, paradójicamente, creció un 19,8%.
Esto indica que el fenómeno no es una contracción generalizada del deseo de viajar, sino un colapso específico del turismo fronterizo. Chile, históricamente el primer destino de los argentinos por tierra, acumula una caída del 32,2% con 250.000 turistas. El Paso Cristo Redentor registró una baja del 40,7% en turistas emisivos. Uruguay también retrocedió un 9,4%. El ajuste del poder adquisitivo en dólares parece estar redireccionando el gasto turístico: los argentinos que pueden viajar lo hacen cada vez más en avión y hacia destinos más lejanos, mientras que el turismo de proximidad se contrae.
UN DÉFICIT DE MÁS DE UN MILLÓN DE TURISTAS QUE PREOCUPA AL SECTOR
El balance final del mes es un saldo negativo de 1.095.000 turistas: por cada extranjero que visitó Argentina, tres argentinos viajaron afuera. En términos macroeconómicos, este déficit turístico implica una salida neta de divisas considerable. La actividad gastronómica (77,2%), la asistencia a espacios culturales (65,7%) y los espectáculos fueron las principales actividades de los turistas no residentes en el país, lo que subraya el potencial de Buenos Aires como destino cultural capaz de generar consumo interno.
La buena noticia es que la tendencia-ciclo de turistas no residentes por vía aérea lleva varios meses consecutivos en alza, con una variación positiva del 1,8% respecto a enero de 2026. Esto sugiere que la recuperación del receptivo tiene sustento estructural y no responde únicamente a factores estacionales. En el segmento aéreo, quienes viajan a Argentina se hospedan mayoritariamente en hoteles (37%) o en casas de familiares y amigos (30,7%), con una estadía promedio de 14 noches por los aeropuertos metropolitanos.
El panorama de febrero de 2026 dibuja un sector turístico en transición: el mercado emisivo se reorganiza hacia el avión y los destinos más lejanos, mientras el receptivo internacional comienza a consolidar una recuperación que el sector espera se sostenga durante los próximos meses.
