
Según explicó, en la zona hay alrededor de 45 guías, pero la demanda actual es insuficiente: “No hay trabajo para todos, se nos cayó prácticamente todo. Estamos trabajando con grupos muy chicos y muchas salidas directamente se suspenden”, explicó Verónica Buses, guía de turismo de la provincia de Chubut. Según detalló, aunque algunas zonas del parque siguen habilitadas, muchos viajeros deciden no ingresar ante la percepción de riesgo. “La gente, frente a la inminencia del fuego, elige otros destinos”, señaló.
Ahora, las alarmas se encienden en Esquel. Buses advirtió que existen dos columnas de fuego que avanzan desde distintos sectores y que podrían confluir en una zona cercana a la ciudad. “Hay un frente que viene desde Cholila y otro que avanza por dentro del parque, por la zona del cerro La Torta. Si esas columnas se juntan, quedarían a unos 22 kilómetros de Esquel. Todo depende del viento”, alertó.
De cara al futuro, Buses sostuvo que, aun cuando el incendio sea controlado, el turismo deberá adaptarse a un escenario distinto. “El parque va a tardar en recuperarse y vamos a tener que replantear recorridos y accesos, cuidando mucho las zonas afectadas”, concluyó.
