
El ranking, elaborado a partir de un índice que evalúa 17 categorías, mide aspectos que van desde la igualdad matrimonial y la existencia de leyes antidiscriminatorias hasta la criminalización de la homosexualidad y la aplicación de penas severas, incluso la pena de muerte en algunos países. La fuente del relevamiento es Spartacus International Gay Guide, y la visualización fue difundida por Statista.
Según el mapa global, Europa occidental, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y parte de América del Sur —como Argentina, Brasil y Colombia— se posicionan entre los destinos más seguros para los viajeros LGBT+, con altos puntajes vinculados a derechos civiles, protección legal y aceptación social. En estos países, la diversidad forma parte de la agenda pública y turística, lo que se traduce en una oferta cada vez más especializada y visible.
En el extremo opuesto, gran parte de África, Medio Oriente, Europa del Este y algunos países de Asia —como Rusia y China— aparecen como los destinos menos seguros. En estas regiones persisten leyes que penalizan las relaciones entre personas del mismo sexo, restricciones a la libertad de expresión y, en los casos más extremos, castigos que incluyen penas de prisión prolongadas o la pena capital.
El informe también deja en evidencia la fragmentación del mapa turístico global: mientras algunos destinos avanzan en políticas de inclusión y captan un segmento de alto poder adquisitivo y fuerte fidelidad, otros quedan relegados del radar del turismo internacional por razones de seguridad y derechos humanos.
Para el sector turístico, el índice funciona como una herramienta clave tanto para los viajeros como para agencias y operadores, al momento de diseñar productos, comunicar destinos y evaluar riesgos. En un contexto de mayor conciencia sobre diversidad y derechos, la inclusión se consolida como un factor estratégico en la competitividad de los destinos.
