
Según informaron fuentes locales, la situación en las terminales aéreas es crítica. Debido a las intensas tareas de limpieza de pistas y al complejo proceso de deshielo de las aeronaves, el tráfico aéreo se ha visto drásticamente reducido:
* París-Charles de Gaulle: el mayor aeropuerto del país canceló cerca del 40% de sus vuelos matutinos.
* Orly: registró una caída del 25% en su operatividad.
* Interior del país: otros seis aeropuertos del norte y oeste de Francia se vieron obligados a cerrar temporalmente.
Dada la importancia de París como uno de los principales hubs aéreos de Europa, el impacto se ha sentido en conexiones internacionales, dejando a miles de pasajeros varados en plena temporada invernal.
PARÍS BLOQUEADO Y EL PROBLEMA EN LA REGIÓN
El transporte terrestre también ha sufrido daños colaterales. Por primera vez en el invierno, las autoridades decidieron la suspensión total de todas las líneas de autobús en París. El sistema ferroviario también reportó cancelaciones y retrasos significativos. Para quienes intentaron desplazarse por carretera, el panorama también es complejo: los accesos a la capital colapsaron, alcanzando un récord de 950 kilómetros de atascos en la región metropolitana.
El fenómeno meteorológico no se limita a Francia; el temporal ya ha comenzado a afectar la logística y el transporte en Bélgica y los Países Bajos, amenazando con extender el bloqueo a gran parte del noroeste europeo durante las próximas horas.
