
EL CAMBIO CLAVE PARA QUIENES VISITAN URUGUAY
La nueva normativa se centra en garantizar que los turistas tengan plena certeza y confianza al momento de reservar un alojamiento por hasta 120 días:
* Identificación visible y única: todas las propiedades de alquiler temporal deberán estar inscritas en un registro oficial del Ministerio de Turismo. La propiedad, una vez registrada, obtendrá un número único que debe ser exhibido de forma visible para el turista. Esto permite a los visitantes verificar la legalidad y el respaldo del alojamiento que están contratando.
* Plataformas de reserva más seguras: las plataformas digitales de reserva (como Airbnb u otras) también estarán sujetas a esta regulación. Solo podrán publicar los alojamientos que ya cuenten con el número de registro oficial. Esto significa que el riesgo de reservar propiedades sin respaldo o “fantasma” se reduce drásticamente.
EL BENEFICIO QUE TENDRÁ EL TURISTA QUE VISITE URUGUAY
La implementación de este registro obligatorio significa una mejora radical en la confiabilidad y transparencia de todo el proceso de reserva. El turista ahora puede tener la certeza de que está contratando un servicio con respaldo institucional, mejorando su experiencia y seguridad durante sus vacaciones en Uruguay.
La implementación será un proceso gradual, siendo el Ministerio de Turismo la autoridad encargada de supervisar el cumplimiento. Con este paso, Uruguay busca consolidar un sector turístico más organizado y competitivo, dando prioridad a la claridad y la seguridad para todos sus visitantes.
COMPETITIVIDAD, EL GRAN OBJETIVO DEL GOBIERNO URUGUAYO PARA EL VERANO
La Ley N.º 20.352 fue diseñada para equilibrar la competencia entre el sector hotelero tradicional y el creciente mercado de viviendas de alquiler a través de plataformas digitales, buscando formalizar una actividad comercial que a menudo operaba sin regulación. La ley define como “uso turístico” a aquellas viviendas que se alquilen en más de cinco ocasiones o por un acumulado superior a 90 días al año, obligando a sus propietarios o administradores a registrarse ante el Ministerio de Turismo.
Esta normativa, que era esperada por la industria, también incluye la obligación de informar al Ministerio del Interior sobre la identidad de los huéspedes y asegurar el cumplimiento de las obligaciones tributarias, consolidando así un proceso de ordenamiento para fortalecer la competitividad del país.
