
El proyecto, denominado oficialmente “Fondo Equipo Francia: Cooperación regional para la gestión del sargazo y el fortalecimiento de capacidades en la cuenca del Caribe”, es financiado por el Ministerio de Europa y de Asuntos Exteriores de Francia, a través de sus embajadas en México, República Dominicana y Cuba.
TRES EJES PARA ABORDAR EL FENÓMENO
Según la información difundida por el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), CARIBS trabajará sobre tres líneas principales. La primera estará enfocada en el monitoreo integral del sargazo, con el objetivo de mejorar las herramientas existentes y extenderlas hacia áreas que actualmente cuentan con menor nivel de estudio.
El segundo eje apuntará al desarrollo de propuestas de aprovechamiento sustentable de la macroalga, mientras que el tercero buscará avanzar en programas de cultura oceánica y participación comunitaria mediante iniciativas de ciencia ciudadana. En México, la responsabilidad científica estará a cargo de la investigadora Erika Vázquez Delfín, mientras que la operación involucrará al Instituto de Investigación para el Desarrollo de Francia y al Cinvestav Mérida.
UNA RED CIENTÍFICA REGIONAL
Para ejecutar las distintas líneas de trabajo, el proyecto integrará una red de instituciones académicas y científicas vinculadas con oceanografía, percepción remota, biotecnología, energías renovables y estudios costeros.
La iniciativa toma como punto de partida trabajos realizados durante 2024 y 2025, entre ellos diagnósticos regionales sobre eventos de sargazo, relevamientos de actores y el proyecto ResAgroSargazo, desarrollado en República Dominicana. Estos antecedentes permitieron definir los principales ejes de cooperación para una problemática que afecta simultáneamente a distintos destinos de la región y que tiene incidencia sobre los ecosistemas costeros y la actividad turística.
UNA TEMPORADA CON CIFRAS RÉCORD
La presentación de CARIBS se produce en un contexto de presión sobre las costas del Caribe. En Quintana Roo, durante 2026 se retiraron más de 108.000 toneladas de sargazo de las playas, de acuerdo con los datos difundidos junto con el proyecto. A su vez, en determinados momentos se registró el tránsito de más de 90.000 toneladas diarias de macroalgas en el Caribe occidental.
La acumulación de sargazo genera efectos sobre playas, arrecifes y manglares, pero también sobre actividades económicas vinculadas con el turismo. Por ese motivo, la iniciativa busca avanzar hacia un esquema regional que permita compartir información, herramientas y capacidades entre los distintos países involucrados.
