
Frente a esta ineficiencia estructural que ralentiza la movilidad global, la cúpula del World Travel & Tourism Council (WTTC) aprovechó la apertura de su Cumbre Global en La Valeta, Malta, para lanzar una exigencia de transformación tecnológica profunda.
Durante su discurso inaugural, Gloria Guevara, presidenta y CEO del WTTC, marcó directamente el contraste entre la velocidad de los servicios digitales modernos y la rigidez de los controles fronterizos tradicionales, interpelando a los líderes de la industria y a los representantes gubernamentales con una declaración contundente sobre la urgencia de modernizar el sector: “¿Por qué podemos realizar un pago en cualquier parte del mundo en segundos y los viajeros aún pasan horas esperando en las filas fronterizas pasando por la misma molestia una y otra vez en algunas partes del mundo? ¿Por qué seguimos proporcionando nuestra identidad una y otra vez en el mismo viaje? Nuestra visión debe ser simple: un viajero, una identidad, un viaje fluido. La identidad digital, la biometría y la inteligencia artificial pueden hacer que la experiencia de viajar sea más fácil, al tiempo que reforzamos la seguridad. No tenemos que elegir entre seguridad y un viaje fluido: podemos tener ambos”.
Esta formulación no solo diagnostica el agotamiento de los esquemas de control fronterizo vigentes, sino que establece el principio rector sobre el cual debe estructurarse la experiencia turística de las próximas décadas. La propuesta busca erradicar la fragmentación operativa mediante la adopción de credenciales de viaje digitales y sistemas de verificación biométrica interoperables, permitiendo que un pasajero sea autenticado una sola vez antes de iniciar su recorrido y transite de forma transparente entre aerolíneas, controles de inmigración, aduanas y establecimientos de alojamiento.
SUPERAR LA DICOTOMÍA ENTRE SEGURIDAD NACIONAL Y AGILIDAD OPERATIVA
Durante décadas, la formulación de políticas públicas en materia de aviación civil y fronteras ha operado bajo la premisa implícita de que la facilitación de los viajes y la seguridad nacional eran objetivos esencialmente antagónicos. Se asumía de forma generalizada que, para endurecer los filtros de acceso a un país o prevenir riesgos trasnacionales, resultaba inevitable ralentizar los flujos de pasajeros, aumentar los requisitos burocráticos y someter a los usuarios a verificaciones repetitivas.
La postura expuesta por la dirigencia del WTTC en Malta invalida rotundamente este paradigma obsoleto. Las herramientas tecnológicas contemporáneas —impulsadas por algoritmos analíticos de inteligencia artificial y bases de datos biométricas descentralizadas— permiten potenciar la seguridad y la fluidez de forma simultánea, sin que ninguna de las dos variables deba sacrificarse en favor de la otra.
l procesamiento previo de la identidad digital permite a los organismos de seguridad fronteriza analizar el perfil de riesgo de los pasajeros con notable anticipación al desembarque, concentrando sus capacidades de inspección física y recursos humanos en la detección de anomalías reales. Al mismo tiempo, la inmensa mayoría de los viajeros legítimos puede atravesar las terminales aéreas y marítimas mediante portales biométricos automatizados que reducen los tiempos de espera a una fracción de minuto, eliminando la fricción y devolviendo el valor al tiempo del usuario.
EL CONTRAPUNTO HUMANO: AUTOMATIZACIÓN E INTELIGENCIA ARTIFICIAL FRENTE AL EMPLEO
Independientemente de la adhesión a tales proyecciones catastróficas, el análisis del WTTC reconoce que la tecnología avanza a una velocidad jamás experimentada por la humanidad, reconfigurando la dinámica de las empresas, los procesos corporativos, la toma de decisiones públicas y las conductas de consumo. Sin embargo, mientras en los sectores financiero, industrial y tecnológico la adopción masiva de la inteligencia artificial genera incertidumbre sobre la destrucción neta de puestos de trabajo, el turismo se consolida como una fuerza económica diametralmente opuesta.
La actividad turística es, por su naturaleza intrínseca, un sector intensivo en capital humano donde el servicio, la empatía y la interacción personal resultan insustituibles. La evidencia macroeconómica citada en la asamblea demuestra que el sector de viajes y turismo representa en la actualidad más del 10% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial y sustenta 1 de cada 9 empleos globales. Más aún: a lo largo de los últimos cinco años, 1 de cada 3 nuevos puestos de trabajo creados en todo el planeta provino del ecosistema del viaje, creciendo a un ritmo sustancialmente más acelerado que el promedio de la economía global.Para la próxima década, las proyecciones actualizadas del WTTC estiman que la industria creará entre 89 y 91 millones de nuevos empleos en todo el mundo. En este horizonte, la digitalización de la identidad y la eliminación de las filas fronterizas no pretenden reemplazar la mano de obra, sino liberar a los trabajadores de tareas administrativas mecánicas para reorientar el talento humano hacia la atención de alta calidad, la creación de valor local y la hospitalidad personalizada.
EL CONCEPTO DE “FUTURE RESET” Y LA ALIANZA PÚBLICO-PRIVADA
La implementación efectiva del concepto “Un viajero, una identidad” requiere trascender las fronteras del sector privado e involucrar decisivamente a las administraciones públicas. Las fricciones en los viajes no persisten por falta de soluciones tecnológicas en el mercado, sino por la falta de armonización jurídica entre los estados, la fragmentación regulatoria y la reticencia de los gobiernos a interconectar sus plataformas migratorias bajo estándares internacionales unificados.Por esta razón, la cumbre de Malta estuvo enmarcada bajo el lema estratégico de “Future Reset”. Gloria Guevara enfatizó que un “reset” o reinicio no significa empezar desde cero, sino cuestionar abiertamente los procedimientos analógicos que han dejado de ser funcionales y decidir colectivamente la estructura de la industria del futuro. El WTTC ha presentado un mapa de ocho prioridades estratégicas donde la facilitación de viajes seguros y fluidos ocupa el primer lugar, conectada con la gestión de destinos, la sostenibilidad y la conectividad regional.Las naciones y gobiernos que colaboren activamente con el sector privado para implementar estas credenciales biométricas y simplificar sus esquemas de ingreso no solo lograrán fronteras más seguras, sino que ganarán una ventaja competitiva determinante para la atracción de inversiones, divisas y talentos internacionales. La intervención en Malta concluyó con un llamado inequívoco a abandonar la actitud contemplativa: “No se trata de predecir el futuro, sino de dar forma al futuro; no de reaccionar ante el cambio, sino de liderar el cambio”. En un mundo hiperconectado, la fluidez del viaje ha dejado de ser una simple comodidad logística para convertirse en el pilar fundamental del desarrollo turístico global.
