
Lejos de interpretarse como una limitación, la virtualidad aparece como una oportunidad clave. Según le explicó José Aguilera a Mensajero, en estas circunstancias se “va a tener mayor alcance global y permitirá llegar a mercados que nunca antes pudieron tener un acceso directo”.
La estructura del evento estará centrada en dos jornadas de trabajo —7 y 8 de mayo— a través de una plataforma digital especialmente diseñada, donde se coordinarán reuniones según intereses específicos: hotelería, receptivo, inversión, logística y desarrollo turístico. La segmentación permitirá una interacción más directa y eficiente, con respuestas ágiles y foco en las demandas concretas de cada operador.
“El formato online incluso puede ser más dinámico y veloz en los resultados, porque el operador puede recibir respuestas inmediatas a sus inquietudes”, destacó Aguilera, subrayando que cada participante podrá definir su agenda y objetivos dentro de la feria.
Como complemento, el 9 de mayo se realizará una actividad presencial en el Parque Josone, en Varadero, sede elegida para esta edición. Allí participarán tanto profesionales que ya se encuentren en destino como turistas, en una propuesta que combinará gastronomía, cultura y entretenimiento.
Más allá del formato, uno de los ejes centrales de FIT Cuba 2026 será el reposicionamiento del producto turístico del país. La estrategia apunta a una curaduría más precisa de la oferta, enfocada en experiencias concretas, funcionales y de alto valor para el viajero actual.
“No estamos vendiendo otra Cuba, estamos vendiendo Cuba de una manera mejor estructurada, mostrando confianza, solidez y funcionalidad”, remarcó Aguilera.
En ese sentido, se destacará un circuito integral que combina ciudad, cultura, naturaleza y relax. La propuesta incluye una Habana “viva”, con experiencias como el tradicional cañonazo de las nueve, recorridos en autos clásicos, espectáculos culturales de formato íntimo y paseos por su patrimonio histórico.
A esto se suma el impulso al occidente cubano, con Viñales como protagonista: “Es un producto de alto nivel de aceptación, con naturaleza, paisajes únicos y la posibilidad de vivir la ruta del tabaco, una experiencia de gran valor”-
El recorrido se completa con Varadero como cierre, consolidado como espacio de descanso y desconexión, con su clásica propuesta de sol y playa y actividades náuticas. La apuesta, aseguran, es clara: transmitir confianza, seguridad y solidez en el producto turístico cubano, en un escenario donde la decisión de viaje está cada vez más atravesada por la certeza y la experiencia.
“Queremos garantizar que Cuba siempre va a tener seguridad, garantía y confianza en su producto”, afirmó Aguilera, quien además destacó que uno de los desafíos clave será el trabajo posterior a la feria: “el gran resultado está en el postferia, en cumplir los compromisos y sostener las relaciones generadas”.
Con una dinámica más ágil, mayor volumen de reuniones y una mirada estratégica hacia el negocio, FIT Cuba busca no solo sostener su relevancia, sino también marcar un precedente en la evolución de los eventos turísticos internacionales.
