
El estudio, realizado en las 11 ciudades sede de Estados Unidos, revela que el 80 % de los hoteleros consultados registra niveles de reserva por debajo de las previsiones iniciales. Entre los factores que explican este enfriamiento se encuentran las restricciones de visado, las tensiones geopolíticas y el encarecimiento de los costos de viaje.
EL EFECTO DE LOS CUPOS FIFA Y LA BRECHA DE RESERVAS
Uno de los puntos clave del informe es la recalibración de las expectativas tras la devolución de habitaciones al mercado. Inicialmente, la FIFA bloqueó grandes volúmenes de plazas, lo que generó una “señal artificial de demanda temprana”. Sin embargo, la mitad de los hoteles encuestados ya ha regresado una cantidad significativa de esas habitaciones al inventario general al no confirmarse su uso oficial.
Rosanna Maietta, presidenta de la AHLA, señaló que el panorama es “matizado” y advirtió sobre la necesidad de evitar aumentos de costos innecesarios en visados y transporte para no perjudicar la experiencia del consumidor.
IMPACTO DESIGUAL POR CIUDADES
El informe destaca que el éxito del torneo en términos de alojamiento varía drásticamente según el destino:
* Ciudades con demanda débil: en Kansas City, entre el 85% y el 90% de los hoteles están por debajo de lo esperado, con niveles de ocupación inferiores a los de un verano normal. Seattle, Boston, Filadelfia y San Francisco muestran tendencias similares.
* Destinos con auge: Miami y Atlanta son las excepciones positivas, superando las previsiones gracias a su conectividad aérea y su atractivo vacacional.
* Grandes centros: Nueva York y Los Ángeles se mantienen en niveles habituales para la temporada estival, sin registrar por ahora un impulso adicional significativo por el Mundial.
Finalmente, consultoras como Oxford Economics advierten que, si bien el gasto total podría alcanzar los 4.300 millones de dólares, gran parte de esta demanda simplemente desplazará viajes que ya se habrían realizado, limitando el beneficio económico real a largo plazo.
