
El proyecto (HR 6128/S.3220), presentado en noviembre de 2025, cobra una relevancia crítica frente al calendario deportivo global. Con la Copa Mundial de 2026 y los Juegos Olímpicos de 2028 en la mira, la industria considera urgente recuperar el terreno perdido en los mercados extranjeros.
UN SALVAVIDAS FRENTE A LAS NUEVAS POLÍTICAS
La normativa funciona como un contrapeso estratégico ante el actual endurecimiento de los controles fronterizos. En este 2026, la implementación de registros biométricos obligatorios y la creación de “tasas de integridad” de 250 dólares para ciertos visados generan un escenario complejo. Ante estos obstáculos, la ley busca redoblar los esfuerzos de marketing para que el país no pierda competitividad frente a otros destinos.
FINANCIAMIENTO SIN CARGA IMPOSITIVA
La propuesta técnica contempla la asignación de 160 millones de dólares provenientes del Fondo de Promoción Turística para los ejercicios 2026 y 2027. La viabilidad de la medida reside en su financiamiento: los recursos derivan exclusivamente de las tasas del sistema ESTA que abonan los visitantes internacionales, evitando así el uso de los impuestos generales de los ciudadanos estadounidenses.
HACIA LA RECUPERACIÓN DE LA OCUPACIÓN HOTELERA
El respaldo a la ley une a demócratas, republicanos y a la Asociación de Viajes de Estados Unidos. Los hoteleros confían en que su aprobación permita reactivar tres pilares fundamentales:
* Promoción global: expansión de campañas en mercados internacionales estratégicos.
* Canales de venta: consolidación de alianzas con operadores turísticos mayoristas.
* Atención al viajero: optimización de los servicios de información para el turista extranjero.
Mientras el Congreso define el futuro del texto, las cadenas hoteleras aguardan una resolución que impactará de forma directa en los niveles de ocupación y en el flujo de divisas para los próximos años.
