
La velada reunió a operadores turísticos, agentes de viajes, prensa especializada y referentes del sector, junto a los representantes de Aruba en Argentina, el equipo encabezado por Pablo Rodríguez. También contó con la participación especial del chef Diego Gaona y la coach ontológica Karin Cohen, quienes aportaron diferentes formas de conectar con el destino: desde el paladar hasta la energía de la naturaleza, la conexión con uno mismo y los sentidos.
El momento central de la noche estuvo a cargo de Jordan Schlipken, director de Área de la Autoridad de Turismo de Aruba, quien presentó el nuevo posicionamiento del destino a partir de una premisa sencilla pero profunda: Cuando amas Aruba, Aruba te ama.
Durante su exposición, Schlipken explicó que la nueva plataforma no responde a una campaña promocional tradicional, sino a una evolución en la forma en que la isla entiende el turismo y su relación con quienes la visitan. “Si hacemos de Aruba un lugar maravilloso para vivir, automáticamente será un lugar maravilloso para visitar”, resumió el ejecutivo, al explicar que el bienestar de los residentes se convirtió en el eje central de la estrategia de desarrollo turístico del destino.
En ese sentido, remarcó que Aruba busca trascender los atributos por los que históricamente fue reconocida —sus playas, el clima favorable durante todo el año o la ausencia de huracanes— para poner en valor aspectos vinculados a su gente, su cultura y su identidad.
La propuesta también surge como una respuesta a los cambios que atraviesa el mundo actual. Según Schlipken, esta es una época de hiperconectividad tecnológica que muchas veces genera el efecto contrario: una creciente desconexión con nosotros mismos y con quienes nos rodean. Frente a ese escenario, Aruba propone desacelerar. Viajar sin apuro, profundizar las experiencias y dejar de medir los destinos por la cantidad de lugares visitados para hacerlo por la calidad de las conexiones generadas. “No se trata de cuántos lugares conociste en Aruba, sino de la profundidad con la que los conociste”, expresó.
Ese concepto atravesó toda la presentación y se reflejó en una idea que la isla busca instalar a partir de ahora: quienes llegan a Aruba dejan de ser simples visitantes para convertirse en huéspedes. Una diferencia que, según Schlipken, implica asumir una relación más cercana y respetuosa con el destino, entendiendo que se está ingresando en la casa de alguien.
La nueva narrativa también incorpora el concepto de reciprocidad. La isla da, pero también recibe. Una sonrisa, el respeto por la comunidad local, el cuidado del entorno y la valoración de la cultura son algunas de las formas en las que los viajeros pueden contribuir a esa relación mutua. “Todo lo que le das a Aruba, ella te lo devuelve”, afirmó el directivo, antes de presentar oficialmente la nueva plataforma de comunicación.
La propuesta se resume en una promesa simple: cuando existe una conexión genuina entre las personas y el destino, la experiencia trasciende las vacaciones y deja una huella duradera. Con esta nueva mirada, Aruba busca consolidarse no solo como uno de los destinos más atractivos del Caribe, sino también como un lugar capaz de generar experiencias significativas tanto para quienes viven allí como para los cerca de 1,5 millones de viajeros que recibe cada año.
La noche concluyó con la proyección de la nueva pieza audiovisual de campaña, presentada por primera vez en Argentina, cerrando una experiencia que apostó menos a mostrar un destino y más a transmitir una filosofía: viajar también puede ser una forma de volver a conectar.
