
Mendoza y Salta concentran buena parte de esta oferta, donde establecimientos de pequeña escala apuestan por una atención personalizada y experiencias integradas al entorno para diferenciarse dentro del segmento premium, acompañados de un lugar diferente para descansar y disfrutar.
UN SEGMENTO DE BAJA ESCALA Y EXPERIENCIAS PERSONALIZADAS
En diálogo con Mensajero, Javier Quiroga, gerente general de Atamisque Wine Lodge, explicó que el alojamiento fue concebido para complementar la propuesta enoturística de la bodega. “La idea es que el huésped viva la experiencia completa del lugar. Además del alojamiento, puede recorrer la bodega, disfrutar del restaurante y acceder a otras propuestas que funcionan dentro de la propiedad”, agregó.
Ubicado en Tupungato, el lodge cuenta con seis habitaciones de 65 metros cuadrados, cada una con terraza privada y piscina de inmersión con vistas al Cordón del Plata. El establecimiento también dispone de espacios comunes, servicio de desayuno y cenas para quienes eligen permanecer dentro del complejo. La baja cantidad de habitaciones responde al concepto boutique, donde la privacidad y la atención personalizada forman parte de la propuesta.
DEL VINO AL DESCANSO
En Cafayate, Piattelli Wine Resort llevó ese concepto un paso más allá. El establecimiento, inaugurado en 2022 dentro del predio de la bodega, fue diseñado como un resort exclusivo para adultos rodeado de viñedos. Según explicó Luciana Cirilli, rooms division manager del complejo, el objetivo fue construir una experiencia que excediera la visita tradicional a una bodega.
“Buscamos que el huésped encuentre todo en un mismo lugar: alojamiento, gastronomía, vino, bienestar y actividades para disfrutar del entorno.” El resort cuenta con 20 villas distribuidas en tres categorías, todas orientadas hacia los viñedos y las montañas. La estadía incluye degustaciones de vinos, chocolates y destilados, además del acceso al spa, mientras que otras actividades —como recorridos por la montaña o clases de yoga— complementan la propuesta.
EL PÚBLICO QUE ELIGE ALOJARSE EN UNA BODEGA
Aunque se trata de establecimientos con características diferentes, ambos coinciden en que el perfil del huésped prioriza la experiencia por encima del alojamiento tradicional. En el caso de Piattelli, el hotel fue pensado principalmente para parejas. “Al ser un hotel solo para adultos, está orientado a quienes buscan desconectarse y disfrutar del paisaje con tranquilidad”, señaló Cirilli. En Atamisque, en cambio, además de parejas también reciben familias, gracias a un sistema de habitaciones comunicadas que permite alojar grupos pequeños sin perder el concepto boutique.
EL MERCADO NACIONAL GANA PROTAGONISMO
Otro punto en común es el cambio en la composición de la demanda. Tanto en Mendoza como en Cafayate, el turismo nacional ganó participación durante el último año. En Piattelli, entre el 50 % y el 60 % de los huéspedes son argentinos, mientras que el resto proviene principalmente de Brasil y Estados Unidos. En Atamisque, la participación del mercado local es todavía mayor.
“En los últimos meses cerca del 90 % de nuestros huéspedes fueron nacionales, principalmente de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. El turismo internacional todavía no recuperó los niveles de otros años”, explicó Quiroga. Para el ejecutivo del alojamiento, la menor llegada de visitantes extranjeros responde, entre otros factores, a la pérdida de competitividad del destino frente a otros mercados de la región.
UNA OFERTA QUE VA MÁS ALLÁ DEL ALOJAMIENTO
Además del hospedaje, las bodegas incorporan cada vez más servicios para extender la permanencia de los visitantes. En Atamisque, los huéspedes acceden a beneficios para recorrer la bodega y degustar sus vinos, además del uso de la cancha de golf ubicada dentro de la propiedad. En Piattelli, la propuesta suma gastronomía, spa, degustaciones y actividades vinculadas al paisaje de los Valles Calchaquíes.
